Ejemplos ?
Sin alardear mucho del amor a su prometida, se dejó decir en una clase que no estudiaba, ni rezaba la doctrina, ni escribía si a Perjuicia no le daba la real gana; y cuando El Tullido, después de ordenar silencio general, fue a sermonearle por esta bocarada, el faccioso metió un corcoveo que a poco más se viene abajo el Niño Dios.