Ejemplos ?
A veces, doña Asunción lo sorprendía en el corral, soñador despierto, boca arriba en la tierra dentro de la espesura de un resedal descuidado.
Al fin, vencido por el bochorno de la hora, guardó silencio, y durante largo rato sólo se escuchó el leve chasquido de las olas del río contra el bongo. Extenuados por el cansancio, los palanqueros se tumbaron boca arriba en la tierra y pronto comenzaron a roncar.
Pos bien: me lo trompiezo, mos damos un achuchón, y después del achuchón mos vamos a tomarnos unas copas a ca del Especiero; ya en ca del Especiero, platicando, platicando por la verdá, le dije al Maroto lo que me pasaba, porque como yo sé que si tú pasas por toas, y estás dispuesta a pechar con el de Osuna, es porque yo no tenga que dir en mi vejez a peir un mendrugo de puerta en puerta, pos la verdá, platicando, platicando, se me resbaló la sin hueso y le puse toas las cartas boca arriba y fue que Dios me iluminó.
Cinco tiros contestaron al suyo, y uno de los que le remataron le apoyó el cañón en el hueco del oído. Pero el oficial ruso había caído boca arriba fulminado.
He aquí también a los jefes llamados Hacedor de Traición, Hacedor de Infortunio; he aquí sus cargos: chocar al hombre contra la traición; sea detrás de su morada, sea delante de su morada; que tuvo la mala suerte de caer, boca arriba, sobre el suelo: se moría; tal era el poder de Hacedor de traición, Hacedor de Infortunio.
El escarabajo despertó con el ruido y quiso meterse en la tierra, pero no había modo. Se revolcó, nadó de lado y boca arriba -en volar no había ni que pensar-; seguramente no saldría vivo de aquel sitio.
La balsa era muy grande; el escarabajo la tomó por un océano, y quedó tan asombrado, que se cayó boca arriba y se puso a agitar las patas.
17 Oh Colonia, que deseas en tu puente largo divertirte y bailar preparado tienes, pero temes las ineptas piernas del puentecillo, erguido sobre ejecillos resucitados, no boca arriba vaya y en el cavo pantano se tumbe: así para ti bueno, según tu placer, el puente se haga, en el que de Salisubsal los sacrificios incluso sean acogidos, pero el presente este a mí da, Colonia, de la más grande risa.
Ahora a él quiero de tu puente enviarlo de cabeza, si capaz esto es de repente de sacarlo de su estúpida modorra y boca arriba esta actitud abandona en el pesado cieno, como su férrea suela en la tenaz vorágine la mula.
¿Es que algún gasto en las tablillas consta de un ahorrillo, como a mí que, siguendo a mi pretor, cuento lo dado como ahorrillo? Oh, Memio: bien a mí, boca arriba, y largo tiempo todo ese cipote lentamente me hiciste mamar.
Notando empero, las significativas miradas de aquel grupo de dogos de matadero, echa maquinalmente la diestra sobre las pistoleras de su silla inglesa, cuando una pechada al sesgo del caballo de Matasiete lo arroja de los lomos del suyo tendiéndolo a la distancia boca arriba y sin movimiento alguno.
32 Te amaré, mi dulce Ipsitila, mis delicias, mis encantos: manda que a ti venga yo a la siesta, y, si lo mandaras, aquello ayuda: que ninguno atranque del umbral la tablilla o que a ti no te agrade fuera salir, sino en casa te quedes y prepares para nos nueve continuas copulaciones. A la verdad, si algo has de hacer, al punto mándalo, pues bien comido yazgo, y, harto, boca arriba, atravieso túnica y palio.