blanquecino

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blanquecino, a

adj. Que tira a blanco o es de color blanco paredes blanquecinas. blanquinoso

blanquecino, -na

 
adj. Que tira a blanco.
Sinónimos

blanquecino

, blanquecina
adjetivo
blancuzco (desp.).
Traducciones

blanquecino

bianchiccio

blanquecino

ADJoff-white, whitish

blanquecino -na

adj whitish
Ejemplos ?
De entre ellas se destacan Alba (o alba superba), con flores de un blanco puro. Alexandrina, con flores precoces, blanquecinas y rosadas en la base.
El día avanzaba igual a los precedentes de todo ese mes: seco, límpido, con catorce horas de sol calcinante que parecía mantener el cielo en fusión, y que en un instante resquebrajaba la tierra mojada en costras blanquecinas.
Manrique, presa su imaginación de un vértigo de poesía, después de atravesar el puente, desde donde contempló un momento la negra silueta de la ciudad que se destacaba sobre el fondo de algunas nubes blanquecinas y ligeras arrolladas en el horizonte, se internó en las desiertas ruinas de los Templarios.
Entonces se alzaron súbitamente remolinos de polvo en las calles de la ciudad; azotó la cara de los transeúntes una ráfaga de viento húmedo y frío; oyóse el chasquido de algunas vidrieras sacudidas contra la pared; cubrió los cerros del Oeste un velo achubascado; nublóse repentinamente el sol; tomó la bahía un color verdoso con fajas blanquecinas y rizadas, y comenzó a estrellarse contra las fachadas traseras de la población una lluvia gruesa y fría.
De sus labios las aguas cristalinas De célica virtud sin cesar brotan, Y de su fe las providas doctrinas Del mal las fuerzas débiles agotan, Que se estrellan cual olas blanquecinas Que la playas inmóviles azotan: Y aprenden con su ejemplo loas mortales A trepar por las sendas celestiales.
Un río silencioso y dormido, de aguas blanquecinas como la leche, abre profunda herida en el bosque, y se derrama en holganza por la playa que llena de islas.
Desde mi picacho veía a lo lejos, hacia el Nordeste, otras montañas, blanquecinas también, y a fuerza de contemplarlas hundidas como yo, hundidas hacia arriba, en los esplendores del cielo azul, llegué a enamorarme de ellas, como el objeto más digno de mis altos pensares.
Doquiera se escuchaba ese vago rumor, hondo latido del corazón del mundo que se siente por cadenas de sombras oprimido: y a lo lejos el Andes semejaba del ancho espacio en las etéreas sendas, las silenciosas, blanquecinas tiendas de ejército dormido.
Acompáñanle ciertos heraldos que se llaman las rosquillas de la tía Javiera, y a su paso, el suelo está empedrado de buñuelos. Blanquecinas hojas del árbol del Paraíso embalsaman la atmósfera en torno suyo.
Allí se veían cabezas de viejos, inexpresivas y pacíficas, y que, blanquecinas de cabellos y de cutis, parecían medallas de plata empañadas por un vapor de plomo.
PUERTO PILO.- SUGERENCIA TURISTICA.- Hoy el histórico y legendario Puerto Pilo, que permanece abandonado, reteniendo su característico paisaje agreste, arropado con el manto de una soledad melancólica, con lentas agonías azul-marinas en sus riberas y lánguidas blanquecinas calizas en tierra firme, apenas tiene el graznido y abaniquear de alas de esa inmensa variedad de aves marinas, que interrumpen su silencio y consumen, sin tregua, nuestra riqueza marisquera del manglar.
Junto al tronco gris de la higuerilla el pozo abrió su boca negra y peligrosa y en los bordes crecían trigos y maíces abandonados a su propia cuenta. Un pallar, de enormes hojas verdes y blanquecinas se enredaba con delicadeza en el enrejado que limitaba el jardinillo.