bienaventuradamente

bienaventuradamente

 
adv. m. Con bienaventuranza.
Traducciones

bienaventuradamente

ADVhappily
Ejemplos ?
Y si a aquellos historiadores les pareció que tocaba a la honesta libertad no pasar en silencio las calamidades de su propia ciudad, a quien en otros muchos lugares les ha sido forzoso alabarla con grande gloria y exageración, ya que, efectivamente, no disfrutaban de la otra más verdadera, adonde se han de admitir y recibir los ciudadanos eternos, ¿qué obligación nos liga a nosotros (cuya esperanza en Dios, cuanto es mejor y más cierta, tanto debe ser mayor nuestra libertad), viendo que imputan y atribuyen a nuestro Señor Jesucristo los infortunios y calamidades presentes, Para desviar a los débiles y menos entendidos y enajenarlos de aquella ciudad, la única en que se ha de vivir eterna y bienaventuradamente?
Galión Todos, oh hermano Galión, desean vivir bienaventuradamente; pero andan a ciegas en el conocimiento de aquello que hace bienaventurada la vida; y en tanto grado no es fácil el llegar a conocer cuál lo sea, que al que más apresuradamente caminare, desviándose de la verdadera senda y siguiendo la contraria, le vendrá a ser su misma diligencia causa de mayor apartamiento.
Y cuando su voluntad buena hizo que se convirtiesen, no a sí mismos, que eran menos, sino a Dios, que era el sumo y omnipotente, y uniéndose con él fuesen más, y participando de su divina gracia viviesen sabia y bienaventuradamente, ¿qué se deduce sino que la voluntad, por más buena que fuera, quedara indigente y permaneciera en sólo el deseo, si aquel que hizo de la nada la naturaleza buena capaz de sí, llenándola de su gracia, no la hiciera mejor que criándola primero con vivificarla y animarla más deseosa?
Porque así como no procede de la carne, sino que es superior a la carne, lo que hace vivir a la carne; así no viene del hombre, sino que es superior al hombre, lo que hace vivir bienaventuradamente al hombre, y no sólo al hombre, sino también a cualquiera potestad y virtud celestial.
Por lo cual Platón y Porfirio, o, por mejor decir, cualquiera de sus adictos que todavía viven, si creen con nosotros que las almas santas han de volver a los cuerpos (como lo dice Platón), y que no han de volver a pasar males algunos (como lo dice Porfirio), de forma que de aquí se siga lo que predica la fe cristiana, que han de volver a cuerpos de tal calidad en que vivan bienaventuradamente para siempre, sin ningún mal, tomen también de Varrón que han de volver a sus mismas cuerpos en que estuvieron antes, y entre ellos quedará resuelta la cuestión de la resurrección de la carne para siempre.
Porque aquel que con el espíritu vivificante será espiritual e inmortal, no podrá de ningún modo morir; así como el alma que fue criada inmortal, aunque se dice que muere con el pecado, careciendo de una especie de vida suya, esto es, del espíritu de Dios, con que podía vivir sabia y bienaventuradamente; sin embargo, no deja de vivir con una vida suya propia, aunque miserable, porque la crió Dios inmortal.
en cada azar, olfateando bosques vírgenes para que en ellos entre animales rapaces de colorido pelaje corrieses pecadoramente sano, bello y colorido, con ávidos belfos, bienaventuradamente burlón, bienaventuradamente infernal, bienaventuradamente sediento de sangre corrieses robando, deslizándote furtivamente, mintiendo ...