biógrafo

(redireccionado de biógrafos)

biógrafo, a

s. OFICIOS Y PROFESIONES Persona que escribe una biografía.

biógrafo, -fa

 
m. f. Escritor de vidas particulares.
Traducciones

biógrafo

biographer

biógrafo

biografo

biógrafo

Biograph

biógrafo

biographe

biógrafo

biógrafo

biógrafo

životopisec

biógrafo

伝記

biógrafo

levnadstecknare

biógrafo

/a
A. SM/Fbiographer
B. SM (LAm) (anticuado) (= cine) → cinema, movie theater (EEUU)
Ejemplos ?
«Desde ese momento -dicen sus imparciales biógrafos Rengger y Longchamp- Francia cambió de vida, abandonando por completo el juego y las mujeres, y ostentando, hasta la muerte, la mayor austeridad de costumbres en su existencia doméstica».
Doscientos veinte granaderos de a caballo, mandados por el comandante don Juan Lavalle, ese león desencadenado, como lo llama uno de sus biógrafos, cuyas hazañas son dignas de la epopeya, se encargaron de proteger una retirada que casi tenía el aspecto de un sálvese el que pueda.
Copiemos literalmente á Mitre: Su protector lo presentó á Monteverde diciéndole: »— Aquí está don Simón Bolívar, por quien he ofrecido mi «garantía.— Monteverde contestó:— Está bien: y volviéndose á »su secretario, añadió:— Se concede pasaporte al señor (miran- »do á Bolívar) en recompensa del servicio que ha prestado »al rey con la prisión de Miranda.— Era la marca de fuego apuesta por la mano brutal del vencedor.— Según uno de sus biógrafos, Bolívar repuso que había preso á Miranda por trai- »dor.
Pero el pueblo, que toma apego á todo lo fan- tástico y romancesco, no se da por vencido ante tal argumen- to, y responde culpando á los biógrafos del siervo de Dios de haber adelantado en seis años la llegada del personaje á Veracruz.
Aludimos a la Maia o Maya de la mitología india; diosa casada alternativamente (según los Vedas) unas veces con Brahma y otras con Siva (que el Registro civil de los dioses falsos no está muy claro en ningún pueblo), de la cual dice uno de sus biógrafos estas peregrinas especies: «Maya es la Naturaleza divinizada; la madre universal de todos los seres; el principio fecundador femenino y pasivo; y como el mundo no es más que apariencia e ilusión, Maya, madre del mundo, es también la madre de las ilusiones, o la ilusión personificada.» Convengamos en que un filósofo alemán de nuestros días no se hubiera explicado con más claridad ni con mayor frescura.
Dicen sus biógrafos, el padre Francisco Losa y el licen- ciado Luis Muñoz, que el siervo de Dios Gregorio López es- cribió sobre Cosmografía, Historia, Medicina, Agricultura y otros ramos, del saber humano; y, aunque alguno de sus libros pudiera hallarse á nuestro alcance, no son el sabio ni las producciones de su ingenio los que hoy nos impulsan á bo- rronar cuartillas.
Sin embargo de que no he tenido entre mis manos libros de su señoría el conde, uno de sus biógrafos dice que escribió y publicó los tres siguientes: Idea general del Perú, Elogio del virrey Amat, Descripción de Carabaya.
uentan los biógrafos del Eminentísimo Cardenal y Regente de España Cisneros, que siendo muy mozo salió de su pueblo, Torrelaguna, villa de la provincia de Madrid.
Por eso mi paisana Santa Rosa, tan valiente para mortificarse y soportar dolores físicos, halló que tormento superior a sus fuerzas morales era el de sufrir, sin refunfuño, las picadas y la orquesta de los alados musiquines. Y ahí va, a guisa de tradición, lo que sobre tema tal refiere uno de los biógrafos de la santa limeña.
Uno de sus biógrafos (no recuerdo si es el padre Manrique o el médico Valdez) dice que el prior de los dominicos tuvo que prohibirle que siguiera milagreando (dispénsenme el verbo).Y para probar cuán arraigado estaba en el siervo de Dios el espíritu de obediencia, refiere que en momentos de pasar fray Martín frente a un andamio, cayose un albañil desde ocho o diez varas de altura, y que nuestro lego lo detuvo a medio camino gritando: «Espere un rato, hermanito» Y el albañil se mantuvo en el aire, hasta que regresó fray Martín con la superior licencia.
Uno de los comentadores más prolijos de Cervantes, don Vicente de los Ríos, pretende que la enfermedad de don Quijote, descrita por él, compone un curso completo del mal de la locura; si bien ninguno de sus biógrafos ha descubierto que el soldado de Lepanto hubiese sido nunca médico o físico sabidor.
De todos modos es curioso é interesante el contenido de esta carta latina, porque dá noticia de un grave incidente de su vida, de que hasta ahora no habia hablado ninguno de sus biógrafos; hé aquí sus palabras: "De ninguno de estos avisos me curé, yo el más insensato de los hombres; ántes, enredado en los lazos del engañoso mundo, no me aparté de la vía de perdicion en que los malos reciben castigo y por donde caminan á los infiernos.