betlemita

betlemita

 
adj.-com. De Belén, c. de Palestina.
Ejemplos ?
No juzguéis recto camino Que a Dios agradable sea, Consultar al de Caldea Por mago, por adivino. Hay un joven betlemita Que con melodioso canto Dará fin a vuestro llanto Si el espíritu os agita.
Los creadores fueron: el primer presidente de México, Guadalupe Victoria, quien era el jefe de la gran legión, llamado “Varón Fuerte” y el fraile betlemita cubano Simón de Chávez, quien fue segundo jefe o primer socio de esta logia.
El origen de Belén se encuentra en el nacimiento de la orden betlemita inspirada por el Hermano Pedro de San José Betancur desde su llegada a la Capitanía General del Reino de Guatemala, en 1650.
Asimismo, fue el santo tinerfeño Pedro de San José Betancur, franciscano y fundador de la Orden Betlemita y también en el siglo XVII, uno de los principales precursores del Belenismo en las tierras americanas descubiertas por los españoles.
En 1626 nace en el pueblo Pedro de San José Betancur, más conocido como Hermano Pedro, primer canario santificado por la Iglesia Católica que fue misionero de Guatemala y fundador de la Orden Betlemita.
Sin embargo, la supresión de la rama masculina de la Orden Betlemita, en 1820, la falta de dinero y la ausencia de milagros testificados por médicos y testigos presenciales hicieron que la causa se detuviera por mucho tiempo, siendo reactivada completamente en la década de los años 60 del siglo pasado.
El relegamiento de las órdenes religiosas tomó mayor dimensión con la expulsión de algunas órdenes religiosas; por ejemplo, la orden de los jesuitas fue exiliada de Nueva España por Carlos III en 1767; igualmente, la orden betlemita fue expulsada en 1821, aun cuando era responsable de hospitales y escuelas.
Este niño tenía un linfoma intestinal, una monja betlemita italiana le llevó una reliquia del beato y se la pasó por el vientre, al poco tiempo el niño sanó milagrosamente.
1997: el papa Juan Pablo II beatifica a la Madre Encarnación Rosal (1820-1886), reformadora de la segunda orden betlemita, primera beata guatemalteca.
El primero es el que Belgrano mandó a construir para San Telmo, obra del artista español Manuel G. Hernández, de forma octogonal, y en sus paredes figuran las imágenes de los evangelistas y el escudo betlemita.