berrinche


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berrinche

(Del lat. verres, verraco.)
1. s. m. coloquial Lloro fuerte y prolongado, comúnmente en los niños cogió un berrinche en el supermercado. rabieta
2. coloquial Expresión ostensible de gran enfado o disgusto.
3. Gruñido furioso del jabalí.

berrinche

 
m. fam.Coraje, enojo grande, esp. de los niños.

berrinche

(be'rint∫e)
sustantivo masculino
enojo con llanto y gritos en los niños De dos a tres años es la edad de los berrinches.
Sinónimos

berrinche

sustantivo masculino
(col.)enojo, enfado, coraje, patalta (col.), berrenchín (irón. o desp.), rabieta (col.), perra (col.), perrera (col.).
Berrinche es intensivo de enojo, enfado y coraje, y connota generalmente manifestaciones exteriores de estos sentimientos por medio de gestos o gritos, como rabia y furor.

berrinche:

disgustosofoco, desilusión, enojo, berrenchín, sofocación, enfado, bronca, corajina, arrebato, rabieta, ira,
Traducciones

berrinche

tantrum, rage

berrinche

záchvat vzteku

berrinche

raserianfald

berrinche

Wutanfall

berrinche

kiukkukohtaus

berrinche

caprice

berrinche

provala bijesa

berrinche

かんしゃく

berrinche

berrinche

raserianfall

berrinche

chilique

berrinche

utbrott

berrinche

การมีอารมณ์เกรี้ยวกราด

berrinche

öfke nöbeti

berrinche

cơn giận

berrinche

发脾气

berrinche

SM
1. (= rabieta) → rage, tantrum
coger o llevarse un berrincheto fly into a rage
2. (LAm) (= hedor) → pong, stink

berrinche

m. tantrum, fit of anger.

berrinche

m tantrum
Ejemplos ?
El romántico, como para dar berrinche á su rival, alar- deando de ser actualmente el preferido, contestó: La víspera del día en que de amarme dejes, vida mía.
Rojo de berrinche y mesándose las barbas estaba el perdidoso, mientras su adversario le decía con aire zumbón: -Vuesa merced lo ha querido.
Paco, que la había escuchado comprendiendo que era preciso esperar a que se amortiguara un tanto la borrasca que acababa de desatar en ella el anuncio de su proyectado enlace, incorporose suspirando, estirose la americana y, echándose el sombrero sobre la sien izquierda, dijo: -Jasta endispués -dijo-; jasta que se te pase el berrinche y haigas reflexionao y comprendas que es tu bien y el mío esto que yo te propongo.
Estas relaciones, aparentemente indispuestas, después de aquel sainete de berrinche que protagonizaron con el embajador estadounidense Philip Goldberg; así como, con la expulsión de los agentes de la embajada norteamericana, como Vincent Cooper y Francisco Martínez; este último, quien sostuvo reuniones clandestinas con el prefecto del Beni Ernesto Suárez.
-Buenas tardes, proigio -dijo el recién llegado, casi haciendo meter a su potro la cabeza por entre los hierros de la ventana, y después, apeándose de él con la misma agilidad que hubiese podido hacerlo un acróbata, arrojó las bridas sobre las crines de su cabalgadura y añadió al par que se desentumecía las piernas, taconeando fuertemente sobre el empedrado: -Que un divé bendiga a la reina del rocío... ¿Me querría usté jacer el favor de un buche de la del pozo, a ver si se me pasa el berrinche?
Aquí el maravillado fue el coronel; pues creyendo darle al físico un sofocón y un berrinche de mil diablos, se encontró con que éste recibía la mala nueva con una pachorra digna de Job el cachazudo Cuando se retiró el coronel, uno de los capitanes le dijo al Pajarito: -¡Hombre de Dios!
Sucede algo espantoso; se yerguen y enfurruñan cual gatos acosados, y entreabre sus omóplatos el berrinche rabioso que infla sus pantalones con frunces ahuecados.
La desprestigiada Cero/Cero, que había tratado de realizar algo contrario a la electrónica, con unas cuantas que la habían seguido hasta esos momentos y que se encontraban en el Centro Intergaláctico de Computadoras, continuó sus amenazas, y a punto hubiera estado de volver-las realidad, si no hubiera sido porque al des-plegar tanta potencia en su berrinche de casi derrotada, se le quemó uno de los carbones de su motor y la energía se agotó.
Pacto con el diablo, afirmaban las viejas santurronas al salir de misa y verla pasar sin que ella se dignara en dirigirles la mirada ni persignarse siquiera ante la iglesia. ¡Espuma se les hacía la boca de berrinche!
¡Camará!, tú no sabes lo que nos tenía guardao; suponte tú que tos los que lo vieron dicen que en cuantito se repuso de la guantá, sin mirar lo que el otro tenía en la mano, arremetió contra él, le quitó el jierro, y na..., que se jartó a lo pavo con él; suponte tú si se jartaría, y si le habrá puesto al Berrinche desfigurao el perfil, que to el que ha visto después a Juan dice que Juan no es Juan, sino que debe ser alguno de sus hermanos o de sus primos hermanos.
Y cuando, al día siguiente, preguntábanle a José sus parroquianos la causa de su enganche con el Berrinche, encogíase José de hombros y respondía con melancólico acento: -¡Por qué había de ser, por mo de los pícaros garbanzos!
Y había que ver los agarrones que TEZCATLIPOCA le daba a QUETZALCOATL, aunque afortunadamente, éste se defendía tan bien, que lo esquivaba y en múltiples ocasiones lo dejaba con el berrinche puesto.