Ejemplos ?
El Estado protege y fomenta el desarrollo de las ciencias y de las bellas artes, cuyo ejercicio es libre; aunque ello no excluye los deberes sociales de los artistas y hombres de ciencia.
Asimismo se arreglará y creará el número competente de universidades y de otros establecimientos de instrucción, que se juzguen convenientes para la enseñanza de todas las ciencias, literatura y bellas artes.
Lo mismo he visto honrado casi en apoteosis el busto del desterrado Víctor Hugo que el del más acérrimo poeta imperialista; lo mismo se vende allí la novela del disolvente Sue, que la del peregrino Octavio Feuillet; lo mismo pasea en coche y tiene hotel y quintas de recreo, a expensas de su pluma, Alejandro Dumas, que Victoriano Sardou. ¿Serán esclavas las bellas artes?
El ilustre jesuita que, conociendo doce o catorce idiomas, alternó el literario —y más que cumplido— uso del castellano con el del francés y el de su noble y sonoro catalán materno, publicó en el habla de Racine las Tablettes historiques de la Haute Loire y escribió en la flexible lengua de Ramón Llull, entre otros textos, sus bellas páginas de Los Reis d'Aragó i l'a Seu de Girona y de Lo llivre vert de Manresa. Hombre de tanta virtud como conocimiento, fue, asimismo, académico de Bellas Artes y director de la de la Historia.
Porque toda mi vida he tenido un mismo sueño, que unas veces en una forma y otras en otra me recomendaba siempre lo mismo: Sócrates, ejercítate en las bellas artes.
Ved Egipto, esa primera escuela del universo, ese clima tan fértil bajo un cielo color de bronce, esa comarca de donde Sesostris partió un día para conquistar el mundo; vedla, digo, siendo la madre de la filosofía y de las bellas artes, y muy pronto ser conquistada por Cambises, luego por los griegos, por los romanos, por los árabes, y en fin por los turcos.
Pero después de mi sentencia, como la fiesta de Apolo aplazó su ejecución, pensé que aquel sueño me ordenaba ejercitarme en las bellas artes como los otros hombres, y que antes de partir de este mundo estaría más seguro de haber cumplido con mi deber componiendo versos para obedecer al sueño.
Mientras que los vicios engendrados por las bellas artes introdujéronse en tropel en Atenas; mientras que un tirano reunía en ella con tanto esmero las obras del príncipe de los poetas, tú arrojabas de tus muros artes y artistas, ciencias y sabios!
Los romanos han confesado que la virtud militar fue extinguiéndose entre ellos a medida que comenzaron a conocerse en cuadros, en grabados, en vasos de plata, y a medida que cultivaron las bellas artes.
de esta Constitución; establecer, organizar y sostener en toda la República escuelas rurales, elementales, superiores, secundarias y profesionales; de investigación científica, de bellas artes y de enseñanza técnica...
El pensamiento favorito de Chamfort, según el cual el ingenio es un sustituto de la felicidad imposible -por decido así, un pequeño porcentaje con el que la naturaleza en bancarrota compensa la deuda no satisfecha del bien supremo-, no es más feliz que aquél de Shaftesbury, para el que el ingenio es la piedra de toque de la verdad, o que el prejuicio más general, según el cual el ennoblecimiento moral es el fin supremo de las bellas artes.
Raffles y El asesinato considerado como una de las bellas artes dieron mucho juego, salpimentando de elegancia y literatura los espeluznantes casos.