bello

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bello, a

(Del occitano ant. bel < lat. bellus, bonito.)
1. adj. Que tiene belleza un bello día; una bella poesía. hermoso feo
2. Que tiene buenas cualidades morales se trata de una bella persona, que no tiene doblez. noble

bello, -lla

 
adj. Díc., en sentido espiritual, de lo que place o agrada a la vista o al oído.
Perfecto en la línea o en la forma.
p. ext.Moralmente perfecto.

Bello

 
C. del E de Colombia, prov. de Antioquia, en las estribaciones de la cordillera Central de los Andes; 206 297 h.

bello, -lla

('beʎo, -ʎa)
abreviación
feo que da placer a los sentidos bella música
Sinónimos
Traducciones

bello

красив, хубав

bello

schön

bello

bela

bello

beau

bello

piękny

bello

Smuk

bello

Kaunis

bello

יפה

bello

美しい

bello

아름다운

bello

Vacker

bello

ADJ
1. (= hermoso) → beautiful, lovely
es una bella personahe's a lovely person
Bellas ArtesFine Art
2. (= elegante) → fine

bello-a

a. beautiful.
Ejemplos ?
Tal la decisión de todas las tribus. En seguida las adolescentes fueron, se adornaron, bellas, brillantes. Al ir adonde se bañaba Pluvioso, se adornaron.
La tuya, al contrario, una magnífica sabiduría y rica de las esperanzas más bellas, como lo atestiguan el brillo con que luce desde tu juventud y el aplauso que más de treinta mil griegos acaban de tributarle.
En efecto, hasta ahora había sido bastante ingenuo para creer que en un panegírico sólo debían citarse hechos verdaderos; que esto era lo esencial y que después sólo se trataría de escoger entre esas cosas las más bellas y disponerlas de la manera más conveniente.
-Temo mucho no haber comprendido bien lo que dije, respondió Agatón. -Hablas muy cuerdamente, Agatón, pero continúa contestándome ¿Te parece que las cosas buenas son bellas?
Tetis con el Océano parió a los voraginosos Oceánidas: el Nilo, el Alfeo, el Erídano de profundos remolinos, el Estrimón, el Meandro, el Istro de bellas corrientes, el Fasis, el Reso, el Aqueloo de plateados remolinos, el Neso, el Rodio, el Haliacmón, el Heptáporo, el Gránico, el Esepo y el divino Simunte, el Peneo, el Hermo, el Ceco de bella corriente, el largo Sangario, el Ladón, el Partenio, el Eveno, el Ardesco y el divino Escamandro.
Puesto que parecen mancebos cuando se les ve en el río que dos doncellas vayan allá; que sean adolescentes verdaderamente bellas, muy amables, para que venga su deseo”, se respondió: “¡Excelente!
Entonces no comprendo ni entiendo ya más todos aquellos sabios razonamientos que nos han dado, pero si alguien me dice que lo que proporciona la belleza a un objeto es la vivacidad de sus colores o la armónica proporción de sus partes, u otras cosas semejantes, prescindo de todas estas razones, que no hacen más que confundirme, y contesto inhábilmente, lo reconozco, que lo que lo hace bello no puede ser más que la presencia o la comunicación de la primera belleza, de cualquier manera que se haga esta comunicación, y no aseguro nada más. Solamente afirmo que todas las cosas bellas son bellas por la presencia de lo bello mismo.
-Indudablemente, soy tan rico como la espiga de trigo -decía-, y además soy mucho más bonito; mis flores son bellas como las del manzano; deleita los ojos mirarnos, a mí y a los míos.
Luego ademas la diosa, la oscura Nix, dió a luz sin acostarse con nadie a Momo, a la dolorosa Oizís y a las Hespérides que, al otro lado del ilustre Océano, cuidan las bellas manzanas de oro y los árboles que producen el fruto.
¿No me has dicho que todos los dioses son bellos y dichosos o te atreverías a pretender que hay algunos de ellos que no sean dichosos ni bellos? -No, ¡por Júpiter! -¿No llamas dichosos a los poseedores de las cosas bellas y buenas? -Ciertamente.
Eurínome, hija del Océano, de encantadora belleza, le dio las tres Cárites de hermosas mejillas, Aglaya, Eufrósine y la deliciosa Talía. De sus párpados brota el amor que afloja los miembros cuando miran y bellas son las miradas que lanzan bajo sus cejas.
¿Y no afirmarías mejor que de la existencia de las cosas no sabes más causas que su participación en la esencia propia a cada objeto, y que por consiguiente no sabes más razón para que uno y uno sean dos, que la participación en la dualidad, y de que uno es uno la participación de la mitad? ¿No dejarías a un lado estas adiciones y divisiones, y todas estas bellas respuestas?