belicista

belicista

adj./ s. m. y f. Que es partidario del belicismo.

belicista

 
adj.-com. polít. Díc. del que es partidario de provocar conflictos armados.
Traducciones

belicista

B. SMFwarmonger
Ejemplos ?
El reinado de Alfonso II se caracterizó por un nuevo estilo de gobierno, contrario a la tendencia belicista de los reyes precedentes.
Jiu-jitsu Please, Not Judo!" escrito en el 2000 para la publicación Aikido Journal, su maestro Kenji Yoshida le contó que en los años 30 la organización ultranacionalista Kokuryukai se reunía en el Kobukan Dojo de Morihei Ueshiba sin que quedara claro si este sabía de las reuniones y la posición belicista de sus participantes.
Licinio Lúculo asumió el cargo de Cónsul y Pretor, en la Hispania Citerior -151 a. C.-, fue belicista, venció en Cauca y en otras poblaciones, pero fracasó en su intento de conquistar Pallantia.
Respecto de la política exterior, el pacifismo se mantiene desde el principio como uno de los pilares de la política del PPF: en sus discursos Doriot recuerda s pasado de antiguo combatiente y los horrores de la guerra. El partido apoya pues los deseos de paz de los franceses y califica al Partido Comunista como un partido belicista.
Durante los días siguientes, hubo una disputa entre los dos sectores del Ejército japonés: el belicista que deseaba convertir las escaramuzas cerca de Pekín en un conflicto general con China y el opuesto a esta posición.
Mientras, las informaciones de los agregados militares sobre el avance de las unidades chinas y la presión belicista del Ejército de Guandong hicieron que el mando de operaciones japonés reclamase la aplicación inmediata del acuerdo de Pekín y convenciese al Gobierno para exigir a Nankín el día 17 el fin de las provocaciones y la aceptación Howard (1941), p.
Durante su gestión se dedicó a contrarrestar la propaganda belicista del Brasil y a tratar de adquirir armamento, en especial naves de guerra, para prevenir una situación bélica con ese país, por lo que fue acusado de tener una postura armamentista.
López que la cancilleria boliviana seguía negando, la ocupación «en represalia» de tres fortines paraguayos que se negaba a devolver y la actitud intransigente y belicista del Gobierno boliviano, convencieron al Gobierno paraguayo de que la solución militar era la única salida a los problemas chaqueños.
66 En el otoño de 1918, la política belicista de Fernando I resultó nuevamente un fracaso, que se sumó al descontento por las anteriores pérdidas territoriales sufridas durante las Guerras balcánicas.
Argentina impidió el libre tráfico de productos entre Chile y Brasil. Los medios de comunicación argentinos difundieron continuamente una visión belicista del problema.
Al estallar la Primera Guerra Mundial, apoyó explícitamente la causa belicista y el nacionalismo alemán con varias publicaciones, entre las que destaca el ensayo Consideraciones de un apolítico, publicado en 1918.
Considerada por éste una obra totalmente incoherente, sin embargo tomó una de las líneas argumentales, la de dos ciudades enfrentadas dentro del territorio de los Estados Unidos fundadas y dirigidas por dos ricos herederos: uno francés, utopista y pacífico; y el otro alemán, industrioso y belicista.