beleño


También se encuentra en: Sinónimos.

beleño

(Voz prerromana.)
s. m. BOTÁNICA Planta solanácea de hasta 1 metro de alto, con hojas anchas, largas, hendidas y vellosas, flores amarillas y fruto capsular. beleño negro
NOTA: Nombre científico: (Hyoscyamus.)

beleño

 
m. bot. Planta de la familia solanáceas (Hyosciamus niger), de hojas vellosas y fruto capsular; con alcaloides.
Traducciones

beleño

giusquiamo

beleño

henbane

beleño

henbane

beleño

SMhenbane
Ejemplos ?
En sus jardines, los cálices exhalaban deleitoso y ponzoñoso aroma, que adormecía como el beleño, o exaltaba como el vino secular encontrado en las ánforas pompeyanas y calcinado por los volcanes.
Una paloma silvestre ligera viene y se posa en el árbol do reposa el joven que se durmió. Ya su cantar poco dulce marchóse el blando beleño de su pacífico sueño; y el joven se levantó.
A cada momento necesita Beleño lidiar con pasajeros y viandantes británicos, que desembarcan infaliblemente, aunque sólo dispongan de dos horas para hacerlo.
La señora de Beleño tiene fama de celosa, aun cuando mi amigo Valentín está en sus cuarenta y pico, asaz maduros y sin asomos de gallardía ni de travesura.
Sin igual, sin par. Egualar. Igualar. Embelinnar. Envenenar. Díjose del beleño, yerba venenosa. Empeesçer. Dañar. Empellada. Empujón.
Deja que inquieten al hombre que loco al mundo se lanza; mentiras de la esperanza, recuerdos del bien que huyó; mentiras son sus amores, mentiras son sus victorias, y son mentiras sus glorias, y mentira su ilusión. Cierre mi mano piadosa tus ojos al blanco sueño, y empape suave beleño tus lágrimas de dolor.
Gigantes cataratas de sangre negra y espumosa que se estrellan bramando sobre las oscuras peñas de un precipicio terrible; imágenes espantosas y confusas de desolación y terror; estos son los fantasmas que engendra su mente durante las horas del reposo. IV Por eso el magnifico señor de Orisa no puede gustar la copa del beleño con que los dioses brindan a sus escogidos.
Ved a Inés pobre mujer que disipados ya mira sus pesares, cómo volviendo al placer llena de gozo delira en sus cantares. Mirad cómo al joven vate que la enamora risueño, le acaricia cómo el corazón le late y siente un suave beleño de delicia.
Como yo, Valentín lleva una vida apacible y grata, en llana prosa; despacha su labor oficinesca, da su paseíto higiénico diariamente, conoce al dedillo la chismografía del pueblo de Marineda y ostenta el campeonato del juego de dominó. Comprendo, pues, que el caso será de muerto, o punto menos para que Beleño se propine tal sofoco.
Yo en su bullicio mi dolor ahogaba, y en su inquietud mis penas aturdía; mas en tu muda soledad me hallaba a solas con mi triste compañera, la fiel tristeza; y me donaba el sueño su deseado olvido y su beleño.
-¿Y creerá usted -añade Beleño- que esos malditos saltan a tierra para refrescar en los cafés o distraerse en el cine? ¡Quiá! La mayor parte de ellos toma un coche y se echa a correr el campo o a admirar los monumentos...
Velando en torno tuyo constante gira, y el mal de tu alma ahuyenta y el bien te inspira y, ciñendo a tus sienes letal beleño, con el dedo en el labio te guarda el sueño.