belcebú


También se encuentra en: Sinónimos.

Belcebú

 
bib. En el Nuevo Testamento, príncipe de los demonios.
Sinónimos

Belcebú

sustantivo masculino

belcebú:

diablosatanás, demonio,
Traducciones

Belcebú

Beelzebub

Belcebú

SMBeelzebub
Ejemplos ?
EXTRANJERAS: The Midnight Meat Train, 2008; El Orfanato, 2007; 36 Pasos, 2007; Belcebú, 2005; Habitaciones para turistas, 2004; Tears of Kali, 2004.
Los encarcelados por el tribunal de Toledo también confesaron que acudían a aquelarres presididos por Belcebú en forma de macho cabrío, de otro animal o de mozo vestido de negro o encarnado.
El demonio Belcebú recibe el nombre de "el señor de las moscas", debido a un juego de palabras que convirtió al dios cananeo Ba'al Zebûl (literalmente "el señor príncipe") en Baal Zabut ("el señor de las moscas").
Black, una aliteración aramea: “deja que los indecisos – metinim - entierren a sus muertos – mitin -” Mt 9,13 - "y no sacrificio", semitismo Mt 9,26 - "Y salió la fama de esto por toda aquella tierra", aramaísmo Mt 10,25 - "si al señor de la casa lo llamaron Belcebú": Señor (en arameo Be'el) y Casa (en hebreo zebul) dan lugar a la palabra Be'elzebul Mt 10,32 - "declare en mí...
-¡Morirás en la horca! -¡Ca! contestó el eco. -¡Sí, por Belcebú! vociferó el monstruo. Y el eco respondió irónicamente: -¡Uh! ¡Uh!
Se acusó incluso de haber calumniado un sí es no es a esos inocentes espíritus que pueblan la región media del aire y bullen en ella, al atribuirles la vidriosa personalidad de un duende hembra que responde al nombre de Belcebú.
Se dio el caso de que el orador Chucho Urueta, bautizó a uno de sus hijos con el nombre de Marco y José Juan Tablada, destacado poeta de aquel tiempo, lo interpeló con esta cuarteta: Urueta, no seas canijo Chucho, por Belcebú, no le pongas Marco a tu hijo mejor ponle “paspartú”.
En 1589, el mismo año que Galileo comenzaba sus revolucionarios experimentos en cuerpos en movimiento, Binsfield publicaba la lista autorizada de demonios y de sus pecados asociados, incluyendo los demonios asociados a los siete pecados capitales: Lucifer (orgullo), Mammon (avaricia), Asmodeo (lujuria), Leviatán (envidia), Belcebú (gula), Satán/Amon (ira) y Belfegor (pereza).
25 y 30 en que se dice: «la voz del Señor se dejaba oír por encima del Arca». Oráculos de Fenicia, asociados con las deidades Baalzebub (Belcebú si se ve con tintes juedo-cristianos) y Baalim.
Y esperaba que, con la apertura de sus conferencias, podría atraer el interés de algún maestro que mantuviese el contacto con la verdadera fuente entendiendo que Gurdjieff no era la respuesta. Para 1949 ya había arreglado la publicación de la Primera serie (Relatos de Belcebú a su Nieto) en Londres y Nueva York.
Gurdjíeff.: «Diez libros expuestos en tres series (3+3+4), todos ellos escritos según principios totalmente nuevos de razonamiento lógico, tendiendo estricta y directamente a la solución de los siguientes tres problemas...»: 1. Relatos de Belcebú a su Nieto.
El papel un tanto perverso que, en definitiva, hace interpretar el autor a la deliciosa Biondetta bastaría para indicarnos que por entonces no era aún un iniciado en los misterios de la Cábala o de los Iluminados, quienes siempre han diferenciado escrupulosamente a los espíritus elementales, los silfos, los gnomos, las ondinas y las salamandras de los infernales servidores de Belcebú.