beatífico

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beatífico, a

1. adj. Que da placidez y serenidad su beatífica compañía calmó su angustia. plácido, feliz
2. Que hace beata o bienaventurada a una persona.
Sinónimos

beatífico

, beatífica
adjetivo

beatífico:

venerablebeato, bienaventurado, santo,
Traducciones

beatífico

beatifico

beatífico

ADJbeatific
Ejemplos ?
Sin embargo, las tesis de Tomás de Aquino se fueron abriendo paso y haciendo más extremas con el tiempo. Se llega a afirmar que toda criatura racional será ordenada inmediatamente a la visión beatífica.
Bracho transmite en la pantalla la esencia beatífica del monasterio y de la época medieval en que se desarrolla la historia, con bellos escenarios y una impecable escenografía.
Un gran problema, de tipo doctrinal, en el que se vio inmerso Juan XXII durante los últimos años de su pontificado fue su postura sobre la visión beatífica.
La completitud de la existencia humana ocurre al recibirse el don divino de su ser, alcanzable plenamente solamente a través de la visión beatífica del fin de los tiempos, pero presente en el tiempo anterior como gracia.
En este día la Iglesia celebra a manera de fiesta solemne a todos aquellos difuntos que, habiendo superado el purgatorio, se han santificado totalmente, han obtenido la visión beatífica y gozan de la vida eterna en la presencia de Dios.
Pero al día siguiente recibí un montón de cartas: una de inquilinos de la casa, otras de casas vecinas; una del piso primero, otra del segundo, otra del tercero, y así sucesivamente; unas en estilo semichistoso, como si trataran de disfrazar con una chacota aparente la sinceridad de la petición; otras de una pesadez descarada y sin ortografía, pero todas dirigidas a lo mismo, esto es: a lograr de mí un trozo de la funesta y beatífica cuerda.
De hojas, frutos y pájaros, el Ghirlandajo teje las guirnaldas con que él circunscribe y atenúa la trágica expectación de la última Cena; detrás de una de sus Madonas, alza el primer Bellini un árbol, en cuya copa se complace con tan extrema nimiedad infantil, que se la podría suponer la más nítida y acabada copa de cedro, si el pensamiento del pintor no hubiera sido, como es probable, hacer de ella una ingenua evocación de catedrales y basílicas, por su redondez categórica de cúpula; y suave y rápidamente, a partir de la visión cuasi beatífica del Giotto...
Y tú también de tu piedad en premio con la visión beatífica alumbrado, de la aureola del justo circundado desciendes como enviado celestial.
Y cuando nos enseña el Señor que los pequeñuelos pertenecen a la compañía de los espíritus celestiales, no sólo dijo «vendrán a ser iguales a los ángeles de Dios», sino que nos manifiesta, también la contemplación y visión beatífica de que gozan los mismos ángeles, cuando dice: «Mirad, no desprecéis uno de estos pequeñuelos, porque os digo que sus ángeles en los cielos están siempre mirando el rostro de mi Padre, que está en los cielos.» CAPITULO XXXIII.
Tomó por filosofía castiza la mística, que no es ciencia sino ansia de la absoluta y perfecta hecha sustancia, hábito y virtud intrasmisible, de sabiduría divina; una como propedéutica de la visión beatífica; anhelo de llegar al Ideal del universo y de la humanidad é identificar al espíritu con él, para vivir, sacando fuerzas de acción, vida universal y eterna; deseo de hacer de las leyes del mundo hábitos del ánimo, sed de sentir la ciencia y de hacerla con amor sustancia y acción refleja del alma.
Sólo dos raigones amarillos asomaban bajo los hendidos labios; la nariz tosca, de fosas muy abiertas. Esa cara tan fea tenía una expresión de tristeza resignada y beatífica que atraía.
Pues si a la hierba del campo que hoy nace y mañana se echa al fuego la viste Dios así, ¿cuánto más a vosotros, gente de poca fe?» Así que para el alma del hombre, sujeta a los deseos y propensiones de la tierra, los mismos bienes caducos e inestables que temporalmente desea y necesita en esta vida transitoria son de poco momento en comparación con los bienes eternos de la vida futura; sin embargo, no los acostumbra pedir ni esperar sino de la mano de un solo Dios, a fin de que ni aun con el deseo de éstos se aparte del culto y veneración de Aquel cuya posesión y visión beatífica ha de conseguir por el desprecio y aversión de semejantes bienes terrenos.