batista

(redireccionado de batistas)

batista

(Del fr. batiste < Baptiste, primer fabricante de esta tela.)
s. f. TEXTIL Tela de hilo o algodón muy fina usada especialmente para pañuelos y blusas.

batista

 
f. Tejido de lino muy fino, de aspecto brillante.
Traducciones

batista

batista

batista

باتيستا

batista

Батиста

batista

Batista

batista

Batista

batista

בטיסטה

batista

바티스타

batista

Batista

batista

SFcambric, batiste
Ejemplos ?
Parnamirim posee los más diversos credos protestantes o reformados, como la Iglesia Luterana, la Iglesia Presbiteriana, la Iglesia Metodista, las iglesias batistas, las Iglesias Asambleas de Dios, la Iglesia Adventista del Séptimo Día, la Iglesia Mundial del Poder de Dios, la Iglesia Universal del Reino de Dios, la Congregación Cristiana en Brasil, entre otras.
Lino frío o grande: es muy tardío, de poco grano y echa unos tallos altos y delgados, de los cuales se extrae una hilaza fina y larga, que es la que sirve para la fabricación de esas batistas y esos encajes magníficos que han formado y constituyen la fama de toda Flandes.
Por otro lado, se dice también que el nombre proviene de la claridad de las aguas de los ríos tales como Río Cotito y Río Candela. Entre las familias pioneras, se encuentran, los Batistas, Hartman, Lezcano, Morales, Aguilar y Gallardo.
El té que bebía en frágiles tazas chinas, dignas de una vitrina de museo, era té de caravana comprado a precio absurdo y sostenía ingenuamente que era el menos malo que había encontrado en París; tomaba el único café libre de toda sofisticación que he bebido en Europa; vivía quejándose de la mesa y al proponerle que fuéramos a comer en algunos de los restaurantes afamados, hacía una mueca de asco, como si en todos ellos juntos no se pudiera encontrar un beefsteak devorable; cultivaba con pasión la manía de los encajes antiguos y los amontonaba sin usarlos en el enorme armario de maderas olorosas, perfumado por Guerlain con aromáticas yerbas, en donde amontonadas en pilas simétricas y enormes, deslumbraban el ojo las blancas batistas de sus ropas íntimas...
Hay quien dice que jamás ha sido tan refinada y tan adorable la parisiense como en tiempos de «la santa muselina»; es decir, desde 1830 á 1838, en que el velo simpatizó de lo lindo con el sombrero, y éste hizo también grandes migas con las gasas de Menfis, las batistas del Mogol, las muselinas de Colconda, los encajes de Malta, la batista «Manfrignense»—¡oh, Balzac!—, el tul, los encajes Chantilly, Inglaterra y Bruselas, á más de los festones de puntilla y los primorosos bordados que hacían del velillo un verdadero primor.
Descuella en el retrato, sobre todo en el retrato de mujeres y niños, arreados y tocados con elegancia; y para que su pincel corra con entera soltura por el lienzo, necesita tener ante sus ojos materias ricas (sedas, terciopelos, batistas finas y transparentes, randas y encajes) y formas que se desarrollen en un ritmo de reposo entre velazquino y rafaelesco.