batalla del Ebro

Ebro, batalla del

 
hist. Una de las principales acciones bélicas de la Guerra Civil española. Tras la división de su territorio en 1938, la República intentó una audaz maniobra para enlazar de nuevo Cataluña con Levante. Las pérdidas humanas y materiales de ambos contendientes fueron de gran magnitud y decisivas para el bando republicano. La batalla del Ebro decidió el signo de la guerra.
Ejemplos ?
Pedro-Andrés Romero García, caído muerto en la Batalla del Ebro durante la Guerra Civil Española, hijo de Pedro Romero Aguilar y Ángela García Manzano.
El descuido de la flota cartaginesa permitió a Cneo Escipión sorprender a los cartagineses y aplastar su contingente naval en la Batalla del Ebro.
La guerra civil española de (1936 a 1939) también sacudió a este pueblo. En la cercana localidad de Gandesa, Terra Alta, se encuentraocurrid el centro de estudios de la Batalla del Ebro.
La 43ª División es reorganizada en Figueras y Gerona, siendo inmediatamente adscrita al Ejército del Ebro que los mandos republicanos están organizando con vistas a la preparación de una ofensiva, lo que será la batalla del Ebro.
En reconocimiento, Carlos III extendió el título de “Fidelísima Villa”. Entre 1936 y 1939 la Guerra Civil tuvo su último episodio bélico en la batalla del Ebro.
La vista mejor es la inversa: el roquero en el que se asientan las “casas colgantes” visto desde la carretera que llega desde Tortosa o Gandesa. Monolito conmemorativo de la Batalla del Ebro.
Además Negrín, el general Vicente Rojo Lluch, jefe del Estado Mayor, y los comunistas, creían posible que el ejército republicano aún era capaz de una última ofensiva, que se inició el 24 de julio de 1938, dando comienzo así a la batalla del Ebro, la más larga y decisiva de la guerra civil.
El gobierno republicano presidido por Juan Negrín dispuso que en la ofensiva republicana de la Batalla del Ebro participasen las Brigadas Internacionales, y efectivamente ello sucedió a partir del 25 de julio, interviniendo las Brigadas como tropas de choque.
La respuesta británica fue la que ya había sido hasta el momento: su política era la no intervención. La derrota en la batalla del Ebro precipitó los acontecimientos al hacer entrar en crisis continuada al gobierno.
El Gobierno de la República comunicó oficialmente a la Sociedad de Naciones y al Comité de No Intervención su firme compromiso en la retirada de las Brigadas Internacionales cuando ya se había estancado mucho el avance de las tropas republicanas en la Batalla del Ebro y cuando había empezado una severa lucha de desgaste en ese frente de combate.
Por todos estos factores las Brigadas Internacionales habían reducido mucho su número tras la derrota en Aragón: los extranjeros de las Brigadas sumaban menos de 10,000 hombres en toda la España republicana al empezar la Batalla del Ebro, sumando en dicha cifra inclusive a los servicios de no combatientes (médicos, técnicos, etc.).
En la Batalla del Ebro el ejército republicano alcanzaría su máxima organización y su máxima operatividad (llegando a movilizar a la "quinta del biberón", la generación de soldados con 18 años de edad).