Ejemplos ?
Consta, pues, q ue para la gente de bastidores había hasta cárcel especial, de la que se les sacaba en la noche durantie las horas de representación escénica.
Los amigos que rodeaban a Pablo Leal, el autor, entre bastidores, ya no trataban de animarle, de hacerle tomar los ruidos que venían de la sala por lo que no eran.
En otros, la yanquimanía es inocente fruto de uno u otro saltito de placer, como quien juzga de las entrañas de una casa, y de las almas que en ella ruegan o fallecen, por la sonrisa y lujo del salón de recibir, o por la champaña y el clavel de la mesa del convite:–padézcase; carézcase; trabájese; ámese, y, en vano; estúdiese, con el valor y libertad de sí; vélese, con los pobres; llórese, con los miserables; ódiese, la brutalidad de la riqueza; vívase, en el palacio y en la ciudadela, en el salón de la escuela y en los zaguanes, en el palco del teatro, de jaspes y oro, y en los bastidores, fríos y desnudos: y así se podrá opinar, con asomos de razón, sobre la república autoritaria y codiciosa, y la sensualidad creciente, de los Estados Unidos.
Doseles pues de hoy más cubran sus salas y bastidores borden su vestido, si es que merecen ocuparos horas, éstas que me dictó rimas sonoras.
Sentado en un sillón dispuesto entre bastidores, se preparaba este autor a asistir a la primera representación de una de sus obras, cuando, vencido por la fatiga, se quedó dormido en el momento de alzarse el telón.
Dos lágrimas ardientes saltaron de sus ojos; lágrimas invisibles. Entre bastidores se hablaba del caso: se envidiaba a Durof, un bobo con suerte.
Entonces viene éste, y con él, naturalmente, la tempestad, la cual se está entre bastidores aguardando que silben disimuladamente por adentro -que debiera ser por afuera- para salir a hacer su pedacito de papel, que es lo que los antiguos llamaban recurrir al cielo o valerse de máquinas.
Los amigos de Leal, los leales, los que le rodeaban, protestaban entre bastidores; contestaban, sin que desde fuera los oyesen, es claro, a los gritos del público.
Abríle con curiosidad, y vi que, en efecto, era un sainete, cuyo argumento se reducía a poner de relieve algunas escenas muy parecidas a las que acabo de referir, presenciadas por dos forasteros, asaz pulcros y timoratos, que de vez en cuando salen de entre bastidores, donde están ocultos, a lanzar al público una andanada de muy saludables, pero muy pedantescas observaciones, contra la profana costumbre de las Buenas Glorias .
La clase de servicios que Arqueta prestaba a Mediánez eran todos del género que a Mariano le gustaba, entre bastidores; se referían a lo que no puede decirse (¡la delicia de Arqueta!), y aquellos lazos eran de los que sólo abate la muerte; y puede que tampoco, porque lo probable será encontrarse en el infierno.
Era el caso que, por una de esas combinaciones tan comunes en la política de bastidores (la que gustaba a Mariano), Mediánez estaba haciendo el juego de aquel jefe del partido contrario que decía epigramas contra Arqueta.
Paulino era hasta inteligente en música; no dudó de que el arte nada perdía cuando, arrastrado por estímulos superiores a su voluntad, propuso a Candela el matrimonio, tres meses después de gustar con ella conversación entre bastidores.