basílica


También se encuentra en: Sinónimos.

basílica

(Del lat. basilica < gr. basilikos, perteneciente al rey, al estado.)
1. s. f. ARQUITECTURA, RELIGIÓN Iglesia importante y notable por sus características artísticas o monumentales y que goza de ciertos privilegios.
2. ARQUITECTURA Palacio o casa real.
3. HISTORIA En la antigua Roma, edificio que servía de lugar de contratación y reunión, y de tribunal.

basílica

 
f. Edificio que servía entre los romanos de tribunal y de lugar de reunión y contratación.

basílica

(ba'silika)
sustantivo femenino
1. construcción construcción romana pública de forma rectangular La basílica era usada como tribunal.
2. iglesia destacada y privilegiada por ser antigua y esplendorosa la basílica de Guadalupe
3. religión cada una de las trece primeras iglesias romanas Basílica de San Pedro

basílica


abreviación
anatomía vena que se encuentra en la cara medial del brazo La vena basílica desemboca en la vena axilar.
Traducciones

basílica

Basilika

basílica

basilique

basílica

basilica

basílica

basiliek

basílica

basílica

basílica

كنيسة المهد

basílica

bazylika

basílica

Базилика

basílica

教堂

basílica

教堂

basílica

Bazilika

basílica

Basilika

basílica

SFbasilica
Ejemplos ?
Hormiguean, se empujan, corren: aunque no regresen a sus casas hasta el amanecer -que es cosa segura-, quieren presenciar, en la Basílica de Trinità dei Monti, la plegaria del Papa ante la cuna de Gesù Bambino.
-Parece usted dispuesto a darle la basílica de San Pedro toda entera -dijo el general, pasando ante ellos con una sonrisa, muy complacido de sí mismo.
Del mismo modo: ¿Por qué el papa, cuya fortuna es hoy más abundante que la de los más opulentos ricos, no construye tan sólo una basílica de San Pedro de su propio dinero, en lugar de hacerlo con el de los pobres creyentes?
Todas las mañanas, al amanecer, subíase a lo más alto del monte, y hasta que veía surgir de la niebla matutina las torres de la basílica no se movía de su puesto, y continúa.
Debe enseñarse a los cristianos que si el papa conociera las exacciones de los predicadores de indulgencias, preferiría que la basílica de San Pedro se redujese a cenizas antes que construirla con la piel, la carne y los huesos de sus ovejas.
Entra, por fin, en la Basílica; cruza las naves, desciende la escalera dorada que conduce a la cripta, y mientras a sus espaldas la guardia brega para reprimir el empuje del torrente humano que pugna por arrimarse a la balaustrada, en el recinto descubierto, más bajo que la multitud, el Papa queda solo.
Debe enseñarse a los cristianos que el papa estaría dispuesto, como es su deber, a dar de su peculio a muchísimos de aquellos a los cuales los pregoneros de indulgencias sonsacaron el dinero aun cuando para ello tuviera que vender la basílica de San Pedro, si fuera menester.
En toda la Basílica no se escucha más ruido que el chisporroteo suave de los cirios y el murmullo de la oración que el Papa empieza a elevar.
Allí, en medio de los esplendores de la ceremonia oficial, de los uniformes, de las vestiduras episcopales, de los cirios, de los cánticos, el hombre era una aparición de la Edad Media, y de un salto -así debía ser en tal lugar- desaparecían seis o siete siglos, y estábamos en el tiempo en que largas procesiones de gente venida de los últimos confines del mundo llenaban las calles de la ciudad romántica, y se engolfaban en la basílica, cantando himnos cuya verdadera traducción no se ha encontrado.
Por ejemplo: ¿Por qué el papa no vacía el purgatorio a causa de la santísima caridad y la muy apremiante necesidad de las almas, lo cual sería la más justa de todas las razones si él redime un número infinito de almas a causa del muy miserable dinero para la construcción de la basílica, lo cual es un motivo completamente insignificante?
Allí está el circo romano, gran cifra de un pueblo grande, y aquí la antigua basílica de bizantinos pilares, que oyó en el primer concilio las palabras de los Padres que velaron por la Iglesia perseguida o vacilante.
Lleváronle, al salir de esta asamblea, á que viera una fiesta pública que se celebraba todos los dias del año en una especie de basílica, en cuya parte interior se vía un palacio.