barrar

(redireccionado de barraba)

barrar

(De barro.)
v. tr. Cubrir o manchar con barro.
NOTA: También se escribe: embarrar

barrar

(De barra.)
v. tr. Cerrar un lugar con barras o maderas, o con una barrera barrar el paso.

barrar


Participio Pasado: barrado
Gerundio: barrando

Presente Indicativo
yo barro
tú barras
Ud./él/ella barra
nosotros, -as barramos
vosotros, -as barráis
Uds./ellos/ellas barran
Imperfecto
yo barraba
tú barrabas
Ud./él/ella barraba
nosotros, -as barrábamos
vosotros, -as barrabais
Uds./ellos/ellas barraban
Futuro
yo barraré
tú barrarás
Ud./él/ella barrará
nosotros, -as barraremos
vosotros, -as barraréis
Uds./ellos/ellas barrarán
Pretérito
yo barré
tú barraste
Ud./él/ella barró
nosotros, -as barramos
vosotros, -as barrasteis
Uds./ellos/ellas barraron
Condicional
yo barraría
tú barrarías
Ud./él/ella barraría
nosotros, -as barraríamos
vosotros, -as barraríais
Uds./ellos/ellas barrarían
Imperfecto de Subjuntivo
yo barrara
tú barraras
Ud./él/ella barrara
nosotros, -as barráramos
vosotros, -as barrarais
Uds./ellos/ellas barraran
yo barrase
tú barrases
Ud./él/ella barrase
nosotros, -as barrásemos
vosotros, -as barraseis
Uds./ellos/ellas barrasen
Presente de Subjuntivo
yo barre
tú barres
Ud./él/ella barre
nosotros, -as barremos
vosotros, -as barréis
Uds./ellos/ellas barren
Futuro de Subjuntivo
yo barrare
tú barrares
Ud./él/ella barrare
nosotros, -as barráremos
vosotros, -as barrareis
Uds./ellos/ellas barraren
Imperativo
barra (tú)
barre (Ud./él/ella)
barrad (vosotros, -as)
barren (Uds./ellos/ellas)
Pretérito Pluscuamperfecto
yo había barrado
tú habías barrado
Ud./él/ella había barrado
nosotros, -as habíamos barrado
vosotros, -as habíais barrado
Uds./ellos/ellas habían barrado
Futuro Perfecto
yo habré barrado
tú habrás barrado
Ud./él/ella habrá barrado
nosotros, -as habremos barrado
vosotros, -as habréis barrado
Uds./ellos/ellas habrán barrado
Pretérito Perfecto
yo he barrado
tú has barrado
Ud./él/ella ha barrado
nosotros, -as hemos barrado
vosotros, -as habéis barrado
Uds./ellos/ellas han barrado
Condicional Anterior
yo habría barrado
tú habrías barrado
Ud./él/ella habría barrado
nosotros, -as habríamos barrado
vosotros, -as habríais barrado
Uds./ellos/ellas habrían barrado
Pretérito Anterior
yo hube barrado
tú hubiste barrado
Ud./él/ella hubo barrado
nosotros, -as hubimos barrado
vosotros, -as hubísteis barrado
Uds./ellos/ellas hubieron barrado
Pretérito Perfecto de Subjuntivo
yo haya barrado
tú hayas barrado
Ud./él/ella haya barrado
nosotros, -as hayamos barrado
vosotros, -as hayáis barrado
Uds./ellos/ellas hayan barrado
Pretérito Pluscuamperfecto de Subjuntivo
yo hubiera barrado
tú hubieras barrado
Ud./él/ella hubiera barrado
nosotros, -as hubiéramos barrado
vosotros, -as hubierais barrado
Uds./ellos/ellas hubieran barrado
Presente Continuo
yo estoy barrando
tú estás barrando
Ud./él/ella está barrando
nosotros, -as estamos barrando
vosotros, -as estáis barrando
Uds./ellos/ellas están barrando
Pretérito Continuo
yo estuve barrando
tú estuviste barrando
Ud./él/ella estuvo barrando
nosotros, -as estuvimos barrando
vosotros, -as estuvisteis barrando
Uds./ellos/ellas estuvieron barrando
Imperfecto Continuo
yo estaba barrando
tú estabas barrando
Ud./él/ella estaba barrando
nosotros, -as estábamos barrando
vosotros, -as estabais barrando
Uds./ellos/ellas estaban barrando
Futuro Continuo
yo estaré barrando
tú estarás barrando
Ud./él/ella estará barrando
nosotros, -as estaremos barrando
vosotros, -as estaréis barrando
Uds./ellos/ellas estarán barrando
Condicional Continuo
yo estaría barrando
tú estarías barrando
Ud./él/ella estaría barrando
nosotros, -as estaríamos barrando
vosotros, -as estaríais barrando
Uds./ellos/ellas estarían barrando
Traducciones

barrar

daub, smear

barrar

barrar

barrar

barrar

barrar

barrar

barrar

barrar

barrar

barrar

barrar

barrar

barrar

VTto daub, smear (de with)
Ejemplos ?
Parece que Severo jugaba fuerte y trampeaba de lo lindo... en tiempo de Páez... -¡Ah -suspiró Barraba, tranquilizándose- Con que Severo Rendón... La cosa es seria...
Días -después El Justiciero hacía saber a sus lectores que el activo e inteligente comisario Barraba había ahuyentado para siempre a los malevos «ajenos a la localidad» que se entretenían haciendo de fantasmas y sembrando el terror en las familias.
Bueno, pues; el asunto fue directamente al Juzgado de Paz, porque el comisario Barraba que, quería quedar bien con todos los de la situación y con todos los ricos, se hizo el zonzo, a pesar del parte del vigilante: aquella era una cuestión personal que se había arreglado entre hombres, como en los duelos, y en esos casos la policía hace siempre la vista gorda...
Media hora después, y no más tranquila por cierto, la viuda abandonaba la iglesia y se encaminaba a la comisaría, seguida de lejos por Liberata, admirable «bombero» adiestrado por la tesorera. Hallábase el comisario Barraba en una situación algo difícil.
Puertas y ventanas, a pesar de la noche tórrida, estaban desde hacía rato herméticamente cerradas -que tanto pueden los aparecidos- cuando en la más profunda oscuridad entraron Barraba y compañía a casa de misia Jesusa.
A oscuras, misia Jesusa rezaba musitando, Emer suspiraba y se revolvía, don Lucas y Barraba echaban sendos y repetidos tragos, iba pasando tranquilamente el tiempo, cuando pronto, aunque no hubiese reloj público en el pueblo, como en las novelas de capa y espada, grave y vibrante campana, rompió el silencio de la noche.
Este suelto ha de ser de don Lucas, por lo sonso, y porque ayer lo acompañó a Barraba en la pesquisa que hizo en casa de misia Jesusa.
Saltó Barraba la ventana, haciendo fuego, siguiolo con más prudencia don Lucas, disparando también, volvieron a descargar sus armas los agentes y durante un interminable minuto aquello fue campo de batalla, hasta que el fantasma, llegado a una de las tapias laterales, se aplastó de pronto contra el suelo, como herido de muerte, para enseguida ¡oh prodigio!, convertido en una especie de lagarto, dar un salto colosal y deslizarse al otro lado de las bardas.
El Justiciero la titulaba: «Importante batida. -El comisario Barraba pone en fuga a los pretendidos aparecidos». Por su parte, La Pampa le ponía estos títulos: «Descomunal batalla del comisario contra los molinos del viento.
Aunque no hubiera leído a Edgard Poe, ni siquiera a Gaboriau -Sherlock Holmes estaba aún en el limbo- y Sarmiento fuese un opio para él, Barraba conocía por las mentas las hazañas de Calibar y otros rastreadores, tanto criollos como europeos.
La dificultad estriba en no hacer y no dejar hacer al propio tiempo: si hacía, volverían a acusarlo de «barrabasadas»; si no hacía, la oposición lo tomaría para el titeo, como inútil. -Lo que hay que hacer es sacárselo a la jeringa -concluyó Barraba, proponiéndose bordejear cuanto fuera posible.
En cuanto al caso que lo deja boquiabierto de admiración ante nuestro primer polizonte, más parece artificio de maleantes que fenómeno extraño al orden natural, y por eso mismo, porque debe de tratarse de hechos naturales, nos atrevemos a pronosticar que Barraba, sabueso sin olfato, no dará nunca, pero nunca jamás, con el 'busilis'».