barbudo


También se encuentra en: Sinónimos.

barbudo, a

1. adj. Que tiene mucha barba un barbudo mozalbete.
2. s. m. Barbado, tallo.

barbudo, -da

 
adj. Que tiene mucha barba.
Sinónimos

barbudo

, barbuda
adjetivo
Traducciones

barbudo

bearded

barbudo

barbu

barbudo

vousatý

barbudo

skægget

barbudo

parrakas

barbudo

bradat

barbudo

あごひげを生やした

barbudo

수염이 난

barbudo

gebaard

barbudo

skjeggete

barbudo

brodaty

barbudo

barbado

barbudo

skäggprydd

barbudo

ที่เต็มไปด้วยหนวดเครา

barbudo

sakallı

barbudo

có râu

barbudo

A. ADJbearded
B. SM (a veces pey) → bearded man
Ejemplos ?
Estaba barbudo, no podía presentarse así ante el cadí; una falta de respeto semejante no lo inclinaría al juez hacia la equidad ni a la benevolencia.
Eso es lo que yo quería decirles, porque Batista llegaba a Columbia antes, cuando tenía allí a sus amigos y decía: “Sargento, capitán”, y llamaba a toda aquella gente: “A sus órdenes, a sus órdenes”; y ahora se encuentra un barbudo a la entrada de Columbia (EXCLAMACIONES).
¿Qué le puede decir Batista a un barbudo? (EXCLAMACIONES.) Eso quiere decir, señores, eso quiere decir que esta vez sí que, de verdad, ni él ni nadie parecido a él, puede venir a hacer lo que él hizo (APLAUSOS).
Ello es que con el aliciente del Juego de pelotas, en la Figurita del Cordón aquello se hizo un paseo en los días festivos para el sexo barbudo, pero con ojo a los Portones, para templar temprano a la ciudad, antes que se cerrasen, so pena de tener que quedarse afuera y tener que pernoctar en los pollos, haciendo compañía a las ratas, que tenían por allí, en los fosos, su madriguera.
La conversación despertó a un tercer poseído, que se pasaba los días matando imaginarios piojos entre sus callosos dedos desgastados, y el barbudo, volviendo su cara pálida, dijo: –Vos viniste a resucitar a los muertos...
Después de llamar, guareciéndome de la lluvia, me recogí en el zaguán. Un viejo barbudo, envuelto el cuello en una bufanda verde y la gorra hundida hasta las orejas, salió a recibirme.
Los cuatro locos permanecían consternados en torno de la horqueta, recuadrados por el celeste rectángulo de luna, con los camisones inflados por el viento. –¿Viste que está muerto? –repitió el barbudo. –Hacé un milagro –suplicó el tuerto–.
Dicha literatura, que yo devoraba en las "entregas" numerosas, era la historia de José María, el Rayo de Andalucía, o las aventuras de don Jaime el Barbudo y otros perillanes más o menos auténticos y pintorescos en los cromos que los representaban de esta forma: Caballeros en potros estupendamente enjaezados, con renegridas chuletas en el sonrosado rostro, cubierta la colilla torera por un cordobés de siete reflejos y trabuco naranjero en el arzón.
A cada nueva sangría al tesoro de los monjes, aplicada a satisfacer la codicia; a cada heredad con que redondeaba sus bienes; a cada viaje a Compostela para desprenderse de monedas o joyas, don Gelasio, enfermo de pavor, soñaba noches enteras con el Cristo, y le veía sacudir la envoltura y surgir pálido, barbudo, ensangrentado y horrible.
Soy lampiño como Baco, y como los jacintos moreno; pero más vale Baco que los sátiros, y más el jacinto que la azucena. Este es bermejo como los zorros, barbudo como los chivos, y como las cortesanas blanco.
¿Conoces un barbudo, que es alcalde de esta villa, el cual, por ser muy áspero en sus costumbres, y conversación, todo el pueblo le llama escorpión?
Como en una pesadilla lo veía al maldito teniente Benegas, rodeado de sus soldados, incitándolos a concluir la obra destructora con un asalto a la bayoneta. Las lágrimas corrían por el barbudo semblante del gigantesco Muza.