Ejemplos ?
Tienen éxito, pero se repiten las circunstancias: al dejar el lugar, regresan los piratas. Fue la época en la que Barbillas se asentó en la isla y desde ahí capturó barcos y desmanteló bodegas de otros navíos.
Mientras que la mayoría de las fochas tienen una protección callosa en la frente, la Focha Cornuda tiene tres barbillas en ambos sexos.
Cuando llegó a la Península de Yucatán y al aproximarse al puerto de San Francisco de Campeche, fue interceptado por una flotilla de piratas encabezados por el filibustero Barbillas, quien al saber su rango y posición exigió un rescate de 14000 pesos.
El propio Barbillas le acompañó a tierra, manteniendo secuestrada a la familia de Meneses, a fin de cobrar el dinero. Al desembarcar fueron directamente al Cabildo en donde los recibieron con la sorpresa y la consternación del caso.
Los machos pueden ser adornados con colores brillantes, iridiscentes, y las plumas ornamentales modificadas, como penachos y barbillas.
A pesar de esta precaución, los poco conocedores de la actividad encuentran dificultades para reconocer el tipo de cresta una vez mutilada e incluso muchas personas piensan que los gallos de pelea carecen de crestas y barbillas.
También se criaban por la finura de su carne. Los gallos son corpulentos con barbillas violáceas, ojos rojos y pico fuerte y de mediana longitud.
Son peces alargados, fusiformes, con una única aleta dorsal, boca dirigida hacia arriba y un par de finas barbillas que son difíciles de ver salvo que el animal esté parado.
Orejillas: rojas, bien pegadas en la parte superior y colgantes o sueltas en la inferior claramente diferenciadas de las barbillas.
Cuerpo alargado, poco comprimido, tronco redondo; cabeza pequeña y corta, dientes caniniformes sobre quijadas y paladar. Ausencia de escamas y barbillas.
La locha kuhli es un pez con forma de anguila con lados ligeramente comprimido, cuatro pares de barbillas alrededor de la boca y aletas muy pequeñas.
La práctica de preparación de los gallos de pelea incluye la mutilación de las crestas y las barbillas a los cinco o seis meses de edad, para evitar que estos apéndices sirvan de presa al adversario (Castelló).