barbería


También se encuentra en: Sinónimos.

barbería

1. s. f. COMERCIO Peluquería masculina.
2. OFICIOS Y PROFESIONES Oficio de barbero.

barbería

 
f. Tienda y oficio de barbero.

barbería

(baɾβe'ɾia)
sustantivo femenino
1. recinto donde el barbero afeita y corta el pelo a los hombres barbería del pueblo
2. occupations oficio del que corta el pelo y afeita a los hombres dotes innatos de barbería
Sinónimos

barbería

sustantivo femenino

barbería:

peluquería
Traducciones

barbería

hairdressing

barbería

baribieria

barbería

Barbershop

barbería

Barbershop

barbería

Barbershop

barbería

理发店

barbería

理髮店

barbería

Barbershop

barbería

Barbershop

barbería

SF
1. (= peluquería) → barber's, barber's shop
2. (= arte) → hairdressing
Ejemplos ?
La barbería (3:34) Ricardo Leyva De los dientes para afuera (5:40) Ricardo Leyva Tu fenómeno (3:35) Ricardo Leyva Tu negro está sufriendo (5:52) Ricardo Leyva Ponte que te toca ahora (4:10) Ricardo Leyva Tu caramelo soy yo (5:16) Rubén Cuesta P.
Para vengarse, Bill va a la barbería de Monk a retarlo directamente, y aprovechando que el irlandés rehúye la pelea, en un descuido Bill lo asesina por la espalda, rematándolo con su propio mazo.
En marzo de 2006 publica una recopilación de dúos junto a compañeros suyos como Pedro Guerra, Javier Álvarez, Miguel Ríos, Leo Minas, João Afonso, Luis Barbería, Lourdes Guerra, Dulce Pontes, Bidinte, Martirio, Leo Minax y Chico César.
Nació en el seno de una familia obrera, oriunda de Las Encartaciones. José Luis Barbería, «», El País, 15 de febrero de 2009. Desde niño convivió con las ideas socialistas, ya que su padre fue el histórico dirigente del socialismo vasco Eduardo López Albizu "Lalo".
Carlito y Guajiro entran a una barbería, al final de esta se encuentra el lugar, allí lo esperan el jefe Quisqueya, y sus hombres.
Uno de ellos los reclamaba para hacerse limpiar las botas e ir a ver a un Ministro de la Corona que le había prometido suministrarle medios de publicar cierto periódico contra la dinastía; otro los necesitaba para afeitarse (en una barbería de quinto orden), a fin de ir a levantar un empréstito a casa de un banquero; y otro los pedía, con melodramática entonación, para comprar un sello de franqueo (que entonces valían justamente veinticuatro maravedises), y escribirle a una novia que había dejado en Granada.
Bajo una de estas lápidas yace un joven, Martin Treptow, que dejó su trabajo en una barbería de pueblo en 1917 para ir a Francia con la famosa división Arco Iris.
No hablo tampoco de aquel otro mancebito de barbería que en vez de aprender a conocer los simples, pasa el tiempo escribiendo coplas a las criadas de sus vecinos; y dejándose crecer su indomable pelo de la dehesa, su áspero bigote y desigual perilla, pone en comedia la vida y aventuras del sacristán de su lugar, y se lanza a presentarla a las empresas de teatros y a los autores, perdonándoles la vida si se la ponen en escena.
Las comedias, que oyeron esto, por vengarse, pegaron los casamientos a los entremeses, y ellos por escaparse y ser solteros, algunos se acaban en barbería, guitarricas y cántico.
Pero habiéndose sabido que los dese y los de Castilla pasaban adelante con su dañado intento, y he entendido por avisos ciertos y verdaderos que continuando su apostasía y prodicion, han procurado y procuran por medio de sus embajadores y por otros caminos el daño y perturbacion de nuestros reinos; y deseando cumplir con la obligacion que tengo de su conservacion y seguridad, y en particular la de ese reino de Valencia, y de los buenos y fieles súbditos dél por ser mas evidente su peligro, y que cese la herejía y apostasía; y habiéndolo hecho encomendar á nuestro Señor, y confiado en su divino favor por lo que toca á su honra y gloria, he resuelto que se saquen todos los moriscos de ese reino, y que se echen en Barbería.
Clotilde se encogió de bombros, y le dijo con acento en que empezaba la cólera a poner sus mas sordas vibraciones: -Mire usté, Joseíto: tan y mientras a mí la candela no me ha llegao a lo vivo, yo no me he opuesto a que usté alquile o no alquile asientos en su barbería, como si mi tienda fuera un cinematógrafo; pero es que eso del Berrinche me ha puesto ya amarga la boca y la saliva espesa, y sa menester que, sin que se entere la tierra de que yo se lo he pedío, me quite usté ese espantajo de mi jaza y no lo vuelva yo a ver en ella en to lo que me quea de vía.
Para cautivar al muchacho, me obligló ayer a que buscara los cabellos que acababan de de cortarle en una barbería, donde le vio al volver del baño.