Ejemplos ?
Para ese momento, "El mexicano" había cambiado su aspecto físico, operándose el rostro y dejándose crecer una barba rala, con lo que pretendía evadir la persecución de las autoridades.
Prisco, que conoció a Atila en 448-449, lo describe como bajo, robusto, de gran cabeza, ojos hundidos, nariz chata, barba rala y de costumbres austeras.
De izquierda a derecha según las cabezas, son: Bartolomé, Santiago el Menor y Andrés en el primer grupo; en el segundo Judas Iscariote con pelo y barba negra, Simón Pedro y Juan, el único imberbe del grupo; Cristo en el centro; Tomás, Santiago el Mayor y Felipe, también sin barba en el tercer grupo; Mateo, aparentemente sin barba o con barba rala, Judas Tadeo y Simón el Celote en el último.
Aunque de estatura bastante superior a la media, y de constitución algo musculosa, tenía un absurdo aspecto de inofensiva estupidez debido al azul pálido y soñoliento de sus ojillos aguanosos, su barba rala, descuidada y amarilla, y un grueso labio inferior que le colgaba con indiferencia.
Don Santos observó a sus dos nietos como si meditara una sentencia. -Bien, bien -dijo rascándose la barba rala y cogiendo a Efraín del pescuezo lo arreó hacia el cuarto-.
El de los pantalones de color de canela, como el Quin llamaba para sus adentros al provinciano de barba rala, se sentaba en un banco de felpa y allí se estaba las horas muertas, como podía estar un saco, para los efectos del caso que le hacían.
Del cupé saltó como pudo, y no con pies ligeros ni piernas firmes, un hombre flaco, de color de aceituna, todo huesos mal avenidos, de barba rala, a que el polvo daba apariencia de cana, vestido con un terno claro, de verano, traje de buena tela, cortado en París, y que no le sentaba bien al pobre indiano, cargado de dinero y con el hígado hecho trizas.
Y un joven delgado, de barba rala, de color cetrino, de traje no muy lucido, de ojos azules claros muy melancólicos, a pesar de no faltar ni un día sólo a la portería defendida como una fortaleza, nunca podía pasar adelante; y eso que, a juzgar por el gesto de ansiedad que ponía cada vez que le negaban el permiso de entrar donde tanto le importaba, aquella negativa debía de causarle angustias de muerte.
Es un cincuentón chamizudo y langaruto, cara de curuba y con vetas azulencas de carate, narices de rabino, ojos de gato, barba rala dispuesta en balcarrota.
En 1882, el antropólogo irlandés Augustus Henry Keane, que fue profesor del University College de Londres, dijo que las características de los japoneses que «dan fe de su relación con la gran familia de Mongolia» son los ojos ligeramente oblicuos, nariz pequeña, pelo lacio negro, barba rala, salientes pómulos y tez amarillenta.
En la iconografía de China, Li Tieguai aparece como un anciano feo con cara sucia, barba rala y el pelo sucio sujeto con la cinta dorada.
Los azotadores de Jesús fueron, con probabilidad, hombres de barba rala y baja estatura, que esgrimían con toda sus fuerzas y que se azuzaban a sí mismos con gritos bestiales.