Ejemplos ?
La herida de la Perla sin compañera no fue mortal; pues, afortunadamente para ella, el arma se desvió por entre las ballenas del monillo.
Convencido el Saturnino de que estaba habitado nuestro mundo, se imaginó luego que solo por ballenas lo estaba; y como era gran discurridor, quiso adivinar de donde venia el movimiento á un átomo tan ruin, y si tenia ideas, voluntad y libre albedrío.
Entónces les contó en breves palabras el enano de Saturno, que tenia ménos recia la voz que Micromegas, con que gente estaban hablando, y su viage de Saturno: les informó de quien era el señor Micromegas, y habiéndose compadecido de que fueran tan chicos, les preguntó si habian vivido siempre en un estado tan rayano de la nada, y qué era lo que hacian en un globo que al parecer era peculio de ballenas; si eran dichosos, si tenian alma, si multiplicaban, y otras mil preguntas de este jaez.
Y yo, Dios, hice las grandes ballenas y todo ser viviente que se mueve, según su especie, los cuales las aguas produjeron en abundancia, y toda ave alada, según su especie; y yo, Dios, vi que todas las cosas que había creado eran buenas.
Por tanto, no admito un tipo de Dios que se pasea por su jardín bastón en mano, aloja a sus amigos en el vientre de las ballenas, muere lanzando un grito y resucita al cabo de tres días: cosas absurdas en sí mismas y completamente opuestas, además, a todas las leyes de la física; lo que nos demuestra, de paso, que los sacerdotes han estado siempre sumidos en una ignorancia ignominiosa, en la que se esfuerzan por hundir con ellos a los pueblos.
O sea, me encanta que defiendan las ballenas porque son divinas, pero sería bueno que también defendieran todos los calamares y todas las cosas que se están llevando de allí que están realmente depredando.
Las bestezuelas que van a colaborar contigo son las ballenas gigantes, las duras tortugas y las mujeres del agua, las ACIHUATL; ellas te facilitarán la llegada hasta el espacio del sol donde se encuentra su casa.
-Supongo que esto debe de provenir --continuó mister Peggotty con el rostro radiante y frotándose siempre las piernas- de haber jugado tanto con ella haciendo como que éramos turcos y franceses y toda clase de extranjeros, y hasta leones y ballenas, y qué sé yo cuántas cosas, cuando no me llegaba a las rodillas.
El devoto transformado en un viento terso caminó sobre el puente que aquellos seres fantásticos le tendían. Cientos de ballenas emergían de las aguas y se veía aleteantes sus enormes colas.
Y Dios manda crecer en copia grande Los peces de la mar y las ballenas, Y poblando la selva y las arenas De innúmeras feroces alimañas, Hace que dé la tierra a aves y fieras El fruto bienhechor de sus entrañas.
Y a grandes trechos, tu anchuroso y hondo secreto lecho dejarás vacío: cual flota inmensa de varadas naos, se verán tus atónitas ballenas; y huyendo bajarán a tus enjutas llanuras los terrestres animales, y a guarecerse irán entre tus grutas y entre tus rojas selvas de corales.
12 Empero Dios es mi rey ya de antiguo; El que obra saludes en medio de la tierra. 13 Tú hendiste la mar con tu fortaleza: Quebrantaste cabezas de ballenas en las aguas.