Ejemplos ?
Honda. 2008. ALUMNOS GRADO 10-01. Casas de bahareque en Puerto Bogotá, un patrimonio para conservar. Director Proyecto. Lic. Tiberio Murcia Godoy.
l Doctor Uribe Angel I Porque era de bahareque y porque lo apuntalaban dos palos por el costado de abajo y un diente de tapia por el interior, no se había venido al suelo aquel cascarón de casa.
Confundida con la poquedá, determinó que alguna gallina forastera tal vez si había colao por un güeco del bahareque y había puesto en algún zurrón viejo di una montonera qui había en la despensa; que lo qu'era corotos y porquerías viejas sí había en la dichosa despensa hasta pa tirar pa lo alto; pero de comida, ni hebra.
Llegó a la casa, sedirigió a la sala donde se había desarrollado la primera escena de la tragedia, se encerró allí, previa prohibición absoluta de que se le molestara, se quitó del cinto la lanza y la hundió hasta la empuñadura en la pared de bahareque, en el mismo sitio donde la habría clavado, la noche de la funesta lectura, a través del corazón del hijo, pues fue allí, se decía, y en el momento de proferir su tremenda amenaza, donde y cuando había dado muerte a Félix y quería tener ante los ojos, hasta que se le apagasen para siempre, la visión expiatoria del hierro filicida hundido en el muro.
Desde los primeros años de la conquista hubo iglesia doctrinera, que era un simple bohío de bahareque, en cuyo contorno estaban los ranchos tratando de formar el pueblo.
"Los antiguos pobladores de la región andina diversificaron durante generaciones la utilización de la guadua, implementando en un principio el "bahareque rústico", de guadua y "esterilla" de guadua para un encofrado de diversos materiales compactada a golpes mediante un "pisón" y techos de paja, técnicas locales anteriormente descartadas surgiendo, alrededor de 1880, como resultado el “bahareque de tierra y cagajón”, cita Jorge Robledo.
Los techos de las viviendas en bahareque fueron y son elaborados de igual manera con una infinidad de materiales naturales, entre ellos hojas de palma, hojas de yarumo, cañas, o han sido adaptados a tecnologías foráneas como la teja cocida, eternit o zinc.
El bahareque se ha empleado a través de los siglos en Colombia para la construcción de viviendas. Usado en primera instancia por grupos indígenas, fue la elección primaria de los colonizadores europeos o mestizos, que supieron adaptarlo a las condiciones ambientales, aprovechando una diversa selección de materiales y técnicas nativas.
Posteriormente, muchas de las viviendas de bahareque fueron reemplazadas por técnicas de adobe o tapia pisada, aunque el bahareque siguió siendo la técnica de predilección en lugares como el eje cafetero, debido a la amenaza sísmica alta en dicha región, donde existe aún hoy un uso de bahareque sobre cañas de guadua o cañabrava.
A medida que crecía la población, los ranchos de bahareque y carata fueron dibujando calles para propiciar el encuentro, bordeando las cuatro lagunas que ayudan a dibujar el rostro de la ciudad: La gran Laguna de Manglares (El Mangle) que ocupaba todas las tierras bajas de la actual Urbanización la Viña, aledañas al cauce del Río Rivilla; La del puerto (El Bajo) que se adentraba hasta las inmediaciones de la ahora Plaza Suniaga; La que se encontraba al Este del Cerro El Vigía, en el actual Parque Miranda; y la de Boca de Río, donde se descargaba el caudal del famoso Macarapana.
Parque Principal La Ceiba Poblado de San Nicolás, con casas en muros de bahareque y tapia pisada, calles en piedra y una pequeña capilla, de la que se dice que es de las más antiguas de Colombia, del año 1622, se encuentra sin remodelaciones y es pequeña de color blanco Iglesia de Nuestra Señora de la Asunción Casa de la Cultura Humberto Jiménez Tabera Saltos del Gallinazo y La Nevera Ruinas del Salado Mirador de Peñitas Quebrada La Mirandita Ecoparque El Gaitero Vivero Andrés Posada Arango Sendero Ecológico de la Neverita en la vereda Llano de Montañas, donde se realizan investigaciones arqueológicas.
En 1891 se construyó una escuela de bahareque y ladrillos, en la administración de don José Joaquín Rodríguez Zeledón, fue su director don Carlos Hidalgo.