baca

(redireccionado de bacas)
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baca

(Probablemente del fr. bache, cubierta de la diligencia.)
1. s. f. Armazón que se coloca sobre el techo del automóvil para colocar el equipaje.
2. Sitio en la parte superior de las diligencias y coches de pasajeros donde se colocaban los equipajes.

baca

(Del lat. baca.)
s. f. BOTÁNICA Fruto o baya del laurel.

baca

 
f. Estructura situada en la parte superior de un coche donde se colocan equipajes.
Sinónimos

baca

sustantivo femenino

baca:

portaequipajes
Traducciones

baca

rainproof cover, top, roof rack

baca

střešní zahrádka

baca

roofrack

baca

kattoteline

baca

okvir za prtljagu na krovu

baca

ルーフラック

baca

차 지붕 위의 짐 싣는 자리

baca

takräcke

baca

หลังคารถ

baca

khung gắn trên nóc ô tô để chở hành lý

baca

车顶货架, 巴卡

baca

巴卡

baca

SF
1. (= portaequipajes) → luggage rack, roof rack
2. (= techo) [de autocar] → top; (contra la lluvia) → rainproof cover
Ejemplos ?
Ellas fueron: Juana Revilla Maximina Revilla Fidelia Caguao Adaure fue una comunidad indígena muy belicosa, entre los años 1590-1600 sostuvo fuertes luchas contra el capitán Alonso Arias Bacas por usurpación de sus tierras, y en 1760 también hubo enfrentamientos por la misma causa.
Darío Bacas Montero (Cilleros (Cáceres), 1845 - Cilleros 1913). Fue un activo ingeniero naval militar, industrial y científico español.
Entre 1885 y 1903 Darío Bacas obtuvo varias patentes entre las que se encuentra uno de los ingenios más significativos de su trayectoria como inventor, un aparato que designó con una palabra acuñada por él mismo, Goniobarímetro, que era una báscula que indicaba en una escala graduada, con divisiones igualmente espaciadas, un ángulo proporcional al peso a medir.
Antes muy común en todo el Sobrarbe, pero ahora casi una reliquia: No as he bistas (cast.: No las he visto) As bacas, ta ro prato que as son portiadas (cast.: Las vacas, al prado se las han llevado) Desaparición casi total de los demostrativos sobrarbeses que documentó Saroïhandy.
Su padre también fue un ilustre de su época nacido en Cilleros: el abogado Ignacio Bacas (1810-1877), diputado provincial, diputado en las Cortes en 1842-1843, que también fue alcalde de Cilleros y presidente de la Diputación de Cáceres.
Su trayectoria profesional estuvo marcada por la enseñanza, las matemáticas, la economía y la investigación tecnológica. Darío Bacas es citado como uno de los investigadores pioneros en el campo de la ingeniería industrial en España.
Fernando Mateos Bacas (Cilleros, Cáceres, 1920 – Taipéi, 2015. Nombre chino: 沈起元), fue un jesuita español, filólogo, sinólogo, historiador de la Compañía de Jesús en China, y profesor de español en la Universidad Nacional de Taiwán y en la Universidad Católica Fujen) El Padre jesuita Fernando Mateos, nació en 1920, en Cilleros, un pueblo de la provincia de Cáceres, en la Sierra de Gata, en una familia de ocho hermanos de la que él fue el quinto hijo.
Su abuelo materno fue uno de los "últimos de Filipinas", ingeniero naval y científico, Darío Bacas. Después de estudiar filosofía escolástica, fue al seminario de la Universidad Pontificia de Comillas, en Santander, en donde enseñó literatura española durante tres años, siendo después destinado a las misiones de China.
Ramajo, Luis (2010). “Los hermanos Mateos Bacas, nietos de Don Darío”, Blog Historia de Cilleros, 8 de junio de 2010 Roncero Mayor, Luis (2011).
Pese a entrar en la época dorada del vehículo familiar con la generalización de tercera fila de asientos abatidos bajo el maletero, techo sobre elevado y bacas prominentes, éstos seguían adoleciendo un incremento de peso brutal con respecto a su variante normal, disminución aguda de aerodinámica y como resultado: aumento prohibitivo de los consumos.
Con la llegada de la crisis del petróleo los familiares suavizan o eliminan el techo sobre elevado, rebajan la altura de sus bacas y comienzan a incorporar muecas aerodinámicas en la parte posterior del techo, también disminuyen el aumento de tamaño con respecto al coche de origen drásticamente.
Si bien el gobernador apoyó el proyecto del colegio otorgrando cuarenta bacas de veinticinco pesos cada una, los recursos rápidamente escasearon y quince meses después de iniciada la obra el Obispo tuvo que suspenderla.