bañada

Traducciones

bañada

SF (LAm)
1. (= baño) (en bañera) → bath; (en mar, río) → swim, dip
2. [de pintura] → coat
Ejemplos ?
Todo en tropel presentóse a sus ojos tan risueño, tan sabroso y halagüeño, tan casto y tan seductor, que en llanto de fe bañada dijo: «¡Ay de mí!
Ya no quieren más burreros: ahora buscan caballeros. El pato dice a su pata que en el lodo no se bata y doña Pata, bañada le grazna, tú ¡calla!
Luego se hudió el puñal bajo su seno derecho y cayó bañada en sangre; balbuceó algunas ininteligibles palabras y exhaló su varonil espíritu.
Abrió furioso la caja y ¡oh pasmo! en lugar de hallarse con la cabeza de plata, hallaron bañada en sangre la propia de Valentina, su parición formidable.
¿Dó, España, fueron tus ardientes votos, que ante el altar postrada, la noble faz bañada en lágrimas de gozo, en día tan dichoso al cielo religiosa dirigiste?
Un sorprendente sol derramaba sus bondades en efluvios que se correteaban a todo lo largo y a todo lo ancho de la urbe recién bañada la noche anterior.
Para usted García Moreno se destaca en la vida política del Ecuador, como una eminen- cia asontadí» entre el fango de la hipocresía, pero bañada con los resplandores del genio.
Entonces aquellos hombres se arrodillaron y levantaron sus manos hacia los dos astros adorándolos llenos de gratitud. La pirámide menor de TEOTIHUACAN parecía bañada de plata.
Mal haya para siempre el torpe suelo donde el pícaro sólo hace fortuna; donde vive el honrado en desconsuelo; donde es culpa el saber; donde importuna la ciencia, y donde el genio perseguido ahogados mueren en su propia cuna; donde no es otro mérito atendido que el oro; donde al mísero atropella el coche de un bribón vano y henchido; donde en millones nada, por su estrella, quien al pueblo los roba desangrado en un destino que le dio una bella; donde al ciento por ciento da prestado, sin que nadie lo mate; un usurero, y vive rico, alegre y respetado; donde el abate, aquel farandulero, que mudó de opinión cual de camisa, lleva su moza al Prado de bracero; donde marcha la faz bañada en risa...
El locutorio, blanco de cal, recibía sol de una reja exterior; la estera pajiza que cubría los ladrillos del piso estaba toda bañada en oro.
Era la mañanita una de las que el calumniado clima de Madrid ofrece como regalo divino: bañada de luz, de una luz rubia, vibrante, reanimadora; una luz que parecía que nunca iba a acabarse, que nunca transigiría con la noche.
Envuelve a tu madre, y mímala, porque es grande honor haber venido de esa mujer al mundo. Que cuando mires dentro de ti, y de lo que haces, te encuentres como la tierra por la mañana, bañada de luz.