bañado

bañado

s. m. Orinal, recipiente para recoger los excrementos humanos.

bañado

 
m. (Amér.) Terreno húmedo, cenagoso y a veces inundado por las lluvias.
Traducciones

bañado

SM
1. (LAm) (= pantano) → swamp, marshland
2. (Andes) (= charco) → rain pool
3. (Téc) → bath
Ejemplos ?
El maquinista yo sonríe negando suavemente, guiña un ojo al jefe de estación y levanta los dedos movedizos hacia las partes más altas de la atmósfera. Y tiro a la vía el hurgón, bañado en sudor: el fogonero se ha salvado.
A mí me llama hoy el hado, como diría un poeta trágico, y ya es hora de ir al baño, porque me parece mejor no beber el veneno hasta después de haberme bañado, y además ahorraré así a las mujeres el trabajo de lavar un cadáver.
III Hermoso es contemplar el sol en el confín vertiendo sobre el mar sus olas de carmín; y es bello al descender bañado en tibia luz un rayo del crepúsculo al nacer.
65 Aunque a mí, por un asiduo dolor deshecho, la angustia me revoca de las doctas, Hórtalo, vírgenes, y capaz no es dulces criaturas de las Musas de producir el sentir de mi ánimo, en tan grandes males fluctúa él mismo: pues hace poco, en el leteo abismo, de mi hermano 5 el palidillo pie ha bañado la manante onda...
Y de esta luz circundado, bañado en su esencia pura, un manantial de ventura de positiva ilusión, encuentra Genaro, y goza dulcemente aquella esencia, que presta nueva existencia, nuevo ser al corazón.
Y de esta luz circundado, bañado en su esencia pura, un manantial de ventura, de positiva ilusión, encuentra Genaro y goza dulcemente aquella esencia que da una nueva existencia, nuevo ser al corazón.
Y al principio regocijábase contemplando los vecinos puertos y deleitándose con el nado de Hinchacarrillos; mas, así que se sintió bañado por las purpúreas olas, brotáronle copiosas lágrimas y, tardíamente arrepentido, se lamentaba y se arrancaba los pelos, apretaba con sus pies el vientre de la rana, le palpitaba el corazón por lo insólito de la aventura y anhelaba volver a tierra firme; y en tanto el glacial terror le hacía gemir horriblemente.
¿No lo advierte usted?- Si en el desafío que tuvo usted con el general Mackenna a que tuvo usted la suerte de dejarlo muerto, hubiera usted quedado en su lugar, ¿cómo se habría presentado, su alma a su creador? Bañado en sangre, rencoroso, sin la contrición y sin la absolución que salva.
Retirado pues, con su esposa, devoraba Meleagro la acerba cólera que le causaran las imprecaciones de su madre; la cual, acongojada por la muerte violenta de un hermano, oraba a los dioses, y puesta de rodillas y con el seno bañado en lágrimas, golpeaba el fértil suelo invocando a Hades y a la terrible Perséfone para que dieran muerte a su hijo.
“En esta ciudad de Buenos Aires, a los seis días del mes de Mayo de mil setecientos cincuenta y tres, ante mi el Escribano de Hacienda, Cabildo y Guerra, se presentó un Indio de edad como de setenta y cinco años con orden de su Excelencia el Señor Gobernador y Capitán General Don Antonio de Andonaegui, para que le diese testimonio de los títulos de las tierras de sus Indios: dicha orden la agrego a los títulos de su referencia, etcétera.- TESTIMONIO “Nos los Gobernadores Don Francisco de Nievar y Don Jerónimo Luis de Cabrera y los Jefes de su Majestad Real Don Pedro Díaz Doria y Don Francisco de Lamercado de Villacorta reunidos en este paraje de Encalilla para dar la posesión real al Cacique de los pueblos del Bañado de Quilmes...
A medida que avanzaba su caballo en su carrera loca, saltando acequias, parapetos y albarradas, sin respetar ni sembrados, ni viñedos, iba dejando de oír Joseíto los disparos, y minutos después, que a él se le antojaron todo un siglo de suplicio, empezó a templar la rapidez de su carrera el caballo, que en breve detúvose, bañado en sudor y con la boca espumante.
Y cuando el padre ha recorrido las sendas de caza conocidas y ha explorado el bañado en vano, adquiere la seguridad de que cada paso que da en adelante lo lleva, fatal e inexorablemente, al cadáver de su hijo.