Bósforo

bósforo

 
m. geog. Estrecho, canal o garganta entre dos tierras firmes por donde un mar se comunica con otro.

Bósforo (Bogaziçi)

 
Estrecho de Turquía que separa Europa de Asia y pone en comunicación el mar Negro con el de Mármara; 32 km.
Traducciones

Bósforo

SM el (Estrecho del) Bósforothe Bosp(h)orus
Ejemplos ?
Trémulas van las olas Bajo sus alas mansas y ligeras, Reflejando las sueltas banderolas De las naves que el mar surcan veleras. Y la luna argentina, La bóveda al cruzar del firmamento, La inmensidad del Bósforo ilumina, Color prestando al invisible viento.
El marino de Cartago mira con horror la entrada del Bósforo, y no ve los riesgos con que en otra parte le acecha su adverso destino; el soldado romano teme las saetas y la rápida fuga del partho, y éste las cadenas y el esfuerzo del romano; pero la muerte arrebata de improviso, y seguirá arrebatando a las gentes.
Y luego a Grecia, para dormir una noche en el lujoso hotel edificado en la cumbre del Olimpo; poder decir que se ha estado allí, viste mucho. El viaje prosigue por el Bósforo, con objeto de descansar unas horas y visitar el sitio donde antaño se alzó Bizancio.
El que concibió la esperanza de detener en su curso, con cadenas de esclavo, el sagrado Helesponto, el Bósforo, corriente de un dios; que buscaba cambiar la manera de cruzar el estrecho y poniéndo­le grilletes forjados a martillo, abrió un inmenso camino a su inmenso ejército.
Ellas te mostrarán por qué camino Puedes llegar a las estrechas bocas De la laguna, al Bósforo Cimmerio, Que así han de apellidarle los mortales, Cuando con pecho audaz e ingente gloria Las Meóticas fauces atravieses.
20 Ni soy tan bajo yo, que bien pudiera tener entre los dioses cetro y silla, pues mientras ellos gozan de su esfera, yo rijo a su pesar tan ancha orilla, a donde, si tendió la Primavera alfombra nacarada y amarilla, es porque sabe que mis pies son tales que hollar merecen regios sitiales 21 Del Indio mar al Bósforo cimmerio, que sobre parda crin nieve sustenta, hasta donde vibró cristiano imperio la cruz sagrada, de su Dios sangrienta, saben que al Ebro, no más que al iberio golfo, de plata mi caudal aumenta con tanta copia, que alabarme puedo, que si mucha le doy, con más me quedo.
Yo no he visto las noches del Bósforo, ni las de Nápoles, ni otras cien noches más que los poetas melenudos y los touristas de hoy han hecho célebres en teatros, libros y salones; pero sí he observado que en todos y cada uno de esos cuadros fantásticos y encantadores entran, como elementos componentes, los que ahora estamos admirando: la luna plateada, la barquilla o la góndola surcando la tranquila superficie de las aguas, los reflejos, los tornasoles y hasta torrentes de luz juguetona, las montañas, la brisa, los palacios...
Como Leandro pasa en las leyendas paganas a nado el Bósforo por recoger la mirada de Hero, un joven cristiano, allá en las leyendas de la Edad Media, pasa a nado el Ródano por recoger la palabra de Marta.
Sin compactas legiones de pretorianos, el Sultán yacería en el fondo del Bósforo, el Zar se bambolearía en el extremo de una soga, el Emperador de Alemania bramaría en la jaula de un manicomio, el Rey de España haría de monaguillo en una escuela de hermanos cristianos, el Emperador de Austria serviría de portero en una casa de señoras amables y complacientes.
Unció con sus recursos el estrecho de Hele para tener un paso. SOMBRA DE DARIO. ¿Y lo logró hasta cerrar el gran Bósforo? REINA. Así es; un dios sin duda se adhirió a esta idea.
La abra y el puerto sirven de asilo á los buques y tienen un faro colocado en un punto culminante de la costa, cuya luz sirve de guía á los navegantes. El estrecho es una especie de mar metido entre dos tierras; se le llama también algunas veces paso ó faro y bósforo .
Como atrevido piloto no vacilaré, siempre que me hagáis compañía, en arrostrar las tempestades del Bósforo, ni en pisar como viajero las ardientes arenas de las playas asirias.