azul


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azul

(Del ár. lazaward, lapislázuli, azul.)
1. adj. Del color del cielo sin nubes, del mar o próximo a estos colores ojos azules; zona azul.
2. s. m. Color que es el quinto del espectro solar, entre el verde y el añil.
3. azul cielo o celeste El que es muy claro.
4. azul de Prusia QUÍMICA Sustancia colorante azul compuesta de cianógeno y hierro.
5. azul de ultramar PINTURA Lapislázuli pulverizado que se usa como color en pintura.
6. azul marino El que es muy oscuro.

azul

 
adj.-s. Del color del cielo sin nubes. Es el quinto color del espectro solar.
azul celeste El más claro.
azul de mar El oscuro, parecido al que suelen tener las aguas del mar.
azul marino Azul de mar.
azul turquí El más oscuro; sexto color del espectro.
quím. azul de cobalto Mezcla de alúmina y fosfato de cobalto.
quím. org. azul de metilo Colorante derivado de una amina aromática.
azul de Prusia Sustancia de color azul subido, compuesto de ferrocianuro de potasio y hierro, usada en pintura.

Azul

 
Río del Asia central y oriental. (V. Changjiang.)

azul

(aˈθul)
abreviación
que es de color parecido al cielo un pantalón azul

azul


sustantivo masculino
color parecido al cielo El azul es un color primario.
azul claro El cielo es de color azul celeste.
azul oscuro y vivo El azul marino es demasiado oscuro para ti.
química azul más oscuro que el celeste y menos que el marino El azul cobalto se ve en algunas casas mediterráneas.
Sinónimos

azul

adjetivo y sustantivo masculino

azul de ultramar adjetivo y sustantivo masculino lapislázuli.

azul:

zarcoceleste, azur, garzo, cerúleo,
Traducciones

azul

blue, skyblue

azul

син

azul

blau

azul

blau

azul

bleu, azur

azul

kék

azul

青い

azul

blauw

azul

azul

azul

moder

azul

blå

azul

modrý

azul

blå

azul

sininen

azul

plav

azul

파란

azul

blå

azul

สีฟ้า

azul

mavi

azul

xanh da trời

azul

藍色

azul

A. ADJblue
sangre azulnoble blood, blue blood
B. SM (= color) → blue; (= grado) → blueness
azul celestesky blue
azul clarolight blue
azul de cobaltocobalt blue
azul de marnavy blue
azul de ultramarultramarine
azul eléctricoelectric blue
azul marinonavy blue
azul de PrusiaPrussian blue
azul pavopeacock blue
azul turquesaturquoise

az·ul

a. blue;
mal ______ baby.

azul

adj blue; — de metileno methylene blue
Ejemplos ?
¿no ves tu imagen pura, brillar en el azul de mis entrañas?" Y ella exclama, en su loco desvarío: «¡Por doquiera la muerte me circunda!
Sus ojos, sobre todo, fueron únicos; y jamás terciopelo de mirada tuvo un marco de pestañas como los ojos de Enid; terciopelo azul, húmedo y reposado, como la felicidad que sollozaba en ellos.
Permanecían allí, mudos, sin un gesto, como alejados en el misterio bajo largas cogullas de paño plateado, de una plata mate, de reflejo muerto; pues ya no había ni dominós, ni blusas de seda azul, ni Colombinas, ni Pierrots, ni disfraces grotescos; pero todas aquellas máscaras eran semejantes, enfundadas en el mismo traje verde, de un verde descolorido, como sulfatado de oro, con grandes mangas negras, y todas encapuchadas de verde oscuro con los dos agujeros para los ojos de su cogulla de plata en el vacío de la capucha.
¡Qué es sino un mísero, diminuto y maniatado ser por los reglamentos y el terror, un maquinista de tren del cual se pretendiera exigir calma al abordar un cierto empalme! No es el mecánico azul, con gorra, pañuelo y sueldo, quien puede gritar a sus jefes: ¡La calma soy yo!
Los dicharachos, las exclamaciones chistosas y obscenas rodaban de boca en boca y cada cual hacía alarde espontáneamente de su ingenio y de su agudeza excitado por el espectáculo o picado por el aguijón de alguna lengua locuaz. —Hi de p... en el toro. —Al diablo los torunos del Azul. —Malhaya el tropero que nos da gato por liebre. —Si es novillo.
-Ahí acaba, y ahora -continuó la Golondrina volviendo a meterse la carta por debajo del pañuelo azul de crespón que atersábasele sobre el altivo seno-, ahora le pregunto yo a usté pa que usté me conteste con arreglo a lo que le dirte su conciencia.
Todo parecía dormir a la luminosa caricia de la luna, cuando escalando ágil la cañada se destacó a espaldas del lagar la silueta garrida de Toño el de Carambuco, un zagal de no más de veinte años, fuerte, elástico, cenceño, de semblante atezado, de ojos de fiero y franco mirar, de labios gruesos y de pelo bravío; pantalón de pana, rojo ceñidor, recios zapatones de baqueta, blanca camisa, amplio pañuelo azul a guisa de corbata; al hombro, la chaqueta de paño burdo, y en la mano, la indispensable escopeta.
Veintiséis o veintisiete primaveras podría contar nuestro protagonista, y era de tez morena, grandes ojos de lánguidas y adormecedoras pupilas, con facciones de correcto dibujo, curvas mejillas, donde azuleaba la barba cuidadosamente afeitada, como el bigote; sus labios eran frescos y encendidos; como de marfil su dentadura, algo grande y desigual; su cabello, abundante y sedoso, tan oscuro como sus bien arqueadas y pobladísimas cejas y como sus larguísimas pestañas, desbordaba por bajo el ala del airoso rondeño gris, y era vigorosa y cenceña su figura, que avaloraban ajustado marsellés, ceñidor y pañuelo de raso azul que lucía a guisa de corbata sobre la bordada y blanca pechera de la camisa.
La mañana era espléndida y luminosa; el intenso azul del cielo, las fulgencias del cristalino espacio, las ráfagas de luz, el viento saturado de montesinas fragancias, la onda, en fin, de inmensa vitalidad en que se sintió envuelta hízola bambolearse y cerrar los ojos deslumbrada y embriagada por aquella plétora de vida.
En un rincón, dos grandes figuras con blusas y tocadas con gorras de terciopelo, enmascaradas de satén negro, resultaban intrigantes por su sospechosa elegancia, pues su blusa era de seda azul pálido, y del bajo de sus pantalones demasiado nuevos asomaban finos pies de mujer enguantados de seda y calzados con escarpines; y, como hipnotizado, contemplaría aún aquel espectáculo si De Jacquels no me hubiera arrastrado al fondo de la sala hacia una puerta acristalada, cerrada por una roja cortina.
Caía, pues, la cresta; entornando los ojos bajo la azul membrana que los protegía, el pavo se acercó a la urna en que el Niño vestido de rancia seda blanca, alzando en la diestra su mundillo de plata que tiene por remate una cruz, derramaba la gracia de su faz riente y la bondad de sus ojos de vidrio sobre la pobre casa y sus moradores.
La única exigencia de Inesiña había sido casarse en el santuario; era devota de aquella Virgen y usaba siempre el escapulario del Plomo, de franela blanca y seda azul.