azucarero

(redireccionado de azucareros)
También se encuentra en: Sinónimos.

azucarero, a

1. adj. Del azúcar trabaja en la industria azucarera.
2. s. m. Recipiente usado para guardar o servir el azúcar.
3. INDUSTRIA, OFICIOS Y PROFESIONES Técnico en la fabricación del azúcar.
4. ZOOLOGÍA Ave paseriforme americana, que se alimenta de insectos, miel y jugos azucarados de las plantas.
NOTA: Nombre científico: (Certhicola flaveola.)

azucarero, -ra

 
adj. Relativo al azúcar.
m. Maestro de labores de un ingenio de azúcar.
Azucarera (vasija).
Traducciones

azucarero

sugarbowl, sugar‐bowl, sugar, sugary

azucarero

zuccheriere

azucarero

A. ADJsugar antes de s; [zona] → sugar-producing, sugar-growing
B. SMsugar bowl
Ejemplos ?
¡A trabajar todo el mundo!” y los obreros azucareros fueron a trabajar, y gracias a ellos no se ha arruinado la república (APLAUSOS).
Allí cantaban las armoniosas mirlas blancas y negras, el alegre toche y el artístico turpial, los azucareros ruidosos y el azulejo y el cardenal.
Durante el siglo XIX contaba la región de Sagua La Grande con la asombrosa cifra de 170 ingenios azucareros que se beneficiaban de un ferrocarril muy ramificado y de un puerto marítimo muy importante que ya por esta época se encontraba entre los principales de Cuba.
Estos primeros ingenios se fueron demoliendo o fusionando en otros mayores a los que se llamaron centrales azucareros de los que Sagua tenía nada menos que quince.
Carlos Prío Socarrás La categoría de Ciudad Industrial la fue adquiriendo durante la República y ya en 1958 estaba consideranda "Segunda Ciudad Industrial" después de La Habana debido no solo a la cantidad de talleres, fábricas e industrias si no a la importancia mundial de las mismas. Se destacan entre otras: Fundición Macfarlane Distribuía piezas para todos los Ingenios Azucareros de América.
Poco después fue enviado al destierro a Panamá donde publicó un manifiesto al país. De Panamá pasó a Estados Unidos y finalmente a Inglaterra, donde vivió hasta 1918 dedicado a sus negocios azucareros personales.
El 6 de agosto, en el estadio del Cerro (hoy Latinoamericano), Castro anuncia la confiscación de gran número de empresas estadounidenses, incluyendo las refinerías de petróleo, 36 centrales azucareros y las compañías de teléfonos y electricidad.
Entre estos atletas de esta segunda mitad del siglo XX se destacan: José Gómez Pinto receptor del Equipo Azucareros, Víctor Mesa, jardinero central titular de la Selección de béisbol de Cuba /Selección Cubana de Béisbol durante las décadas de 1980 y 1990.
Vendremos al pueblo a pedirle que coopere con nosotros; vendremos a los trabajadores azucareros y a los trabajadores industriales a decirles que cooperen con nosotros, y les diremos: Ahora no conviene huelga, aunque tengamos que hacer sacrificios.
Con ferrocarriles, ya en construcción, que vayan, sin demora ni estorbo en la frontera, del centro de los territorios azucareros al centro de los mercados americanos; con la creación subsiguiente e inevitable de ingenios poderosos, estimulados por la baratura de la maquinaria, la fertilidad de la tierra y la facilidad de la colocación del fruto, producirá México dentro de algunos años cantidad extraordinaria de azúcar, a cuya entrada en los Estados Unidos se opondrán en vano los cultivadores de Louisiana y Estados análogos, porque la mayor suma de varios intereses que aprovecharán grandemente, por cierto tiempo, del comercio libre con México, ahogarán los clamores de la suma menor de interesados en el mantenimiento de una sola producción.
Y, por tanto, marcharán ahora columnas, pero no columnas armadas, sino columnas de obreros hacia las fábricas, columnas de trabajadores hacia los centrales azucareros, columnas de camiones a recoger los frutos de nuestros campos.
Si vamos a la industria azucarera —para no citar más que un ejemplo— nos encontramos que estamos produciendo hoy la misma cantidad de azúcar que producíamos hace 30 años y que, sin embargo, ahora las maquinarias necesitan menos trabajo humano; y que tenemos, por otro lado, que en cada central azucarero no solamente están los trabajadores de hace 30 años, sino los hijos y en algunos casos hasta los nietos también, sin que haya aumentado el empleo, sino que más bien ha disminuido, y casi se ha triplicado el número de personas que necesitan trabajo en los centrales azucareros.