ayudarse

ayudarse


verbo pronominal
usar el apoyo o la ayuda de alguien o algo ayudarse de la familia
Ejemplos ?
Insta a los Estados a que, en relación con los recursos procesales previstos en su legislación interna, tengan en cuenta las siguientes consideraciones: a) El acceso a estos recursos debe ser lo más amplio posible, sobre una base de igualdad y no discriminatoria; b) Los recursos procesales existentes deben darse a conocer en el contexto de las acciones pertinentes, y debe ayudarse a las víctimas de discriminación racial a que utilicen estos recursos de acuerdo con cada caso particular...
Nuestra política exterior ha correspondido a nuestra evolución interna; la ratificamos y repetimos que se convertirá en instrumento auxiliar de nuestro desarrollo general, y conscientes de que no vivimos aislados ni podríamos vivir aislados, declaramos que existen en la civilización principios que deben mantenerse: en el mundo, pueblos que deben ayudarse entre sí, y en la sociedad humana derechos que deben alcanzar su plena vigencia.
Pero es que el Niño lo que debía jacer ahora es seguir con su mujer en mi casa, porque con lo que gana él y con lo que ella gana, que gana dos duros y medio, podían dir tirando de la vía, y si él no fuera como es, jasta podían ayudarse con la bebía, que yo a ella le daba el cinco por ciento.
Los Estados Parte considerarán, previa solicitud, la posibilidad de ayudarse entre sí en la realización de evaluaciones, estudios e investigaciones sobre los tipos, causas, efectos y costos de la corrupción en sus respectivos países con miras a elaborar, con la participación de las autoridades competentes y de la sociedad, estrategias y planes de acción contra la corrupción.
Reglas generales Art. 136.- Los cónyuges están obligados a guardarse fe, socorrerse y ayudarse mutuamente en todas las circunstancias de la vida.
Las vicisitudes de la vida enseñan, pues, á los obreros que deben unirse para ayudarse en sus necesidades y confortarse en las horas dolorosas.
De hecho, parece que habían pensado seriamente en esa posibilidad, pero todavía eran tan poco capaces de apreciar la lógica y la fuerza de la idea democrática que creyeron que era posible mediante cláusulas ingeniosas en Constituciones de papel evitar que las personas utilizasen su poder para ayudarse a sí mismas incluso aunque quisiesen.
—Y creed, señora —decía la falsa enredadora—, que no bastan hermosuras ni riquezas a hacer dichosas, sin ayudarse de cosas semejantes a éstas, que si supieses las mujeres que tienen paz con sus maridos por mi causa, desde luego te tendrías por dichosa y asegurarías tus temores.
Esta misma doctrina enseña con otra semejante muy a propósito, diciendo que no sólo ninguno puede vivir acomodadamente, pero que ni absolutamente puede vivir si no sabe quién es el carpintero, quién el pintor, quién el albañil a quien pueda pedir lo que necesita de su oficio, de quien pueda ayudarse para que le encamine y le enseñe lo que hubiere de hacer, y de este mismo modo nadie duda que es útil el conocimiento de los dioses, si supiere la facultad o poder que cada dios tiene sobre cada cosa; «porque de esta investigación resultarán el que podamos, dice, saber a qué dios debemos llamar e invocar para cada cosa, y no ejecutaremos lo que acostumbraban los bufones de las comedias pidiendo el agua a Baco y a las ninfas el vino».
Todo Miembro deberá designar la autoridad competente encargada de la aplicación de las disposiciones por las que se dé efecto al presente Convenio Los Miembros deberán tomar medidas apropiadas para ayudarse recíprocamente a fin de aplicar las disposiciones del presente Convenio por medio de una mayor cooperación y/o asistencia internacionales, incluido el apoyo al desarrollo social y económico, los programas de erradicación de la pobreza y la educación universal.
A los pueblos de las chozas y aldeas de la mitad del globo que luchan por romper las cadenas de la miseria de sus masas, les prometemos nuestros mejores esfuerzos para ayudarlos a ayudarse a sí mismos, por el periodo que sea preciso, no porque quizás lo hagan los comunistas, no porque busquemos sus votos, sino porque es justo.
Nada me ha parecido más lamentable que la recíproca desconfianza entre Estados nacientes que debieran mutuamente ayudarse; y con la mira de cooperar a la buena armonía entre todos he contribuido del modo que me ha sido posible a los trabajos del congreso de plenipotenciarios.