avestruz

(redireccionado de avestruces)

avestruz

(Compuesto por ave + estruz < occitano ant. estrutz, gorrión.)
1. s. m. ZOOLOGÍA Ave corredora, de gran tamaño, patas largas y robustas, cuello desnudo y sólo dos dedos en cada extremidad, que vive en África.
2. avestruz de América ZOOLOGÍA Ñandú, ave parecida al avestruz pero más pequeña y con tres dedos en cada extremidad.
NOTA: Nombre científico: (Struthio camelus.)
NOTA: En plural: avestruces

avestruz

 
m. zool. Ave corredora, del orden estrucioniformes, de la familia estruciónidos (Struthio camelus). Es el ave viviente de mayor tamaño, de patas robustas terminadas en dos dedos, con el interior provisto de una uña. La cabeza es pequeña y el pico muy fuerte, triangular y aplastado. Habita en las zonas subdesérticas de África y Asia.
avestruz de América Ñandú.

avestruz

(aβes'tɾuθ)
sustantivo masculino
zoología ave corredora de piernas y cuello largo cubierta con plumaje flexible El avestruz habita en África y Arabia.
más pequeño que el avestruz y de plumaje menos denso El avestruz de América es domesticable.
Traducciones

avestruz

ostrich

avestruz

Strauß

avestruz

autruche

avestruz

struts

avestruz

страус

avestruz

struzzo

avestruz

pštros

avestruz

struds

avestruz

strutsi

avestruz

noj

avestruz

ダチョウ

avestruz

타조

avestruz

struisvogel

avestruz

struś

avestruz

avestruz

avestruz

struts

avestruz

นกกระจอกเทศ

avestruz

devekuşu

avestruz

đà điểu

avestruz

鸵鸟

avestruz

鴕鳥

avestruz

יען

avestruz

SM
1. (= ave) → ostrich
avestruz de la pamparhea
2. (LAm) (= imbécil) → dimwit, idiot
Ejemplos ?
Os saludo desde el campo lleno de hojas y de luces cuya verde maravilla cruzan potros y avestruces, o la enorme vaca roja, o el rebaño gris, que a un tiempo luz y hoja busca y muerde, en el mágico ondular que simula el fresco y verde trebolar.
Animará la virgen tierra la sangre de los finos brutos que da la pecuaria Inglaterra; irán cargados de tributos los pesados carros férreos que arrastran candentes y humeantes los aulladores elefantes de locomotoras veloces; segarán las mieses las hoces de artefactos casi vivientes; habrá montañas de simientes; como en litúrgico aparato se herirán miles de testuces en las hecatombes bovinas; y junto al bullicio del hato, semejantes a ondas marinas irán las ondas de avestruces.
Aquí hay campos para correr todo el día y también avestruces para ejercitar el pulso, y vizcacheras pa probar los paradores, ¿no?
Viese, aparcera, al montar, ¡qué julepe y qué jabón nos pegó una quemazón que abajo entró a reventar!... Y ver salir apuraos como avestruces corridos...
Todo el terreno recorrido es muy árido, alternando solo el paisaje algunos pequeños grupos de chañares, á cuya sombra descansan avestruces, ciervos, liebres y guanacos, únicos habitantes de esos parajes.
Además, “comen guanacos, animales silvestres semejantes al camello, pero que carecen de joroba y no sirven para la carga; también se alimentan con huevos de avestruces”.
Nosotros cambiamos de hogares como de camisas, dejándolos sin escrúpulo abandonados como los avestruces dejan sus crías en el desierto, y a lo mejor nos quedamos en un abrir y cerrar de ojos, hasta sin patria, desdichados náufragos.
¡Qué triste, entonces, y qué solitaria debía de ser!, únicamente animada, a veces, por la disparada rápida de los pocos avestruces, venados y baguales que en ella se buscaban la vida, asustados por algún movimiento inusitado.
3 Aun los monstruos marinos sacan la teta, dan de mamar a sus chiquitos: La hija de mi pueblo es cruel, como los avestruces en el desierto.
Médanos áridos, apenas cubiertos de pasto duro y ralo, de terreno rugoso, lleno de socotrocos; valles encantados, rodeando de sus pastos florecidos alguna laguna celeste, llena de flamencos rosados, y todo alrededor, sorprendidos en un sueño, de pronto sacudido por una fuga de relámpagos, venados, avestruces, baguales y otros bichos de la Pampa.
En un momento de rabia le tiró las boleadoras, y el infeliz, enredado, cayó en tierra. Camila rió largamente y utilizó su descubrimiento. Teru-tero supliría a los avestruces. –¡Corre.
Allí viven, ora diseminados en inhallables cuevas, ora reunidos en temible pandilla, boleando avestruces y venados, o cortando, de noche, puntas de hacienda, de que nunca se llega a tener más noticias que si se las hubiera tragado la tierra.