avergonzado


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Sinónimos

avergonzado

, avergonzada
adjetivo
Traducciones

avergonzado

rozpačitý, zahanbený

avergonzado

flov, skamfuld

avergonzado

häpeissään, nolo

avergonzado

gêné, honteux

avergonzado

kojem je neugodno, posramljen

avergonzado

当惑した, 恥じて

avergonzado

무안한, 부끄러워 하는

avergonzado

beschaamd, verlegen

avergonzado

flau, skamfull

avergonzado

envergonhado

avergonzado

generad, skamsen

avergonzado

อับอาย, อาย

avergonzado

mahcup, utanmış

avergonzado

xấu hổ

avergonzado

尷尬

avergonzado

נבוך

avergonzado

ADJ estar avergonzadoto be ashamed (de, por about, at)

avergonzado -a

adj ashamed, embarrassed
Ejemplos ?
Pugnaba el miserable avergonzado la marca por borrar de su delito, y arañaba su frente despechado sin lograr de su tez borrar lo escrito: que con sangre de Dios fué allí marcado y el rastro de su sangre es infinito.
Cuando tropecé con él andaba descalzo, su turbante era un trapo indecente y su chilaba hubiese avergonzado a un mendigo del Zoco.
Mi obra, á la cual notará el discreto que llamo poema oriental, no es mas que una enorme leyenda, en la cual otro ingenio mas competente hallará reunidos los materiales necesarios para construir el clásico edificio de la magnífica epopeya encerrada en la época de la conquista de Granada. Avergonzado al ver que estrangeros autores han llamado antes que nosotros á las puertas de la Alhambra, ya con el grosero aldabon de la novela descabellada é insulsa, como Florian: ya con el martillo de oro de la juiciosa y galana historia, como Wasington Irving, héme arrojado á abrir el cancel de su misterioso alcázar al genio feliz á quien sea dado apoderarse de su encantado recinto.
Con suerte era cierto lo que los demás afirmaban de él. ¡No era hombre! Y se sentía avergonzado. Había ocasiones en las que se atrevía a pensar en abandonar ese trabajo.
En esa época me hallaba justamente en uno de esos estados de melancolía espiritual que inducen a un hombre a mostrarse anormalmente inquisitivo sobre meras nimiedades; confieso avergonzado, pues, que me entregué a una serie de conjeturas tan enfermizas como absurdas sobre aquel camarote de más.
Iniciada la guerra de Independencia, el general San Martín, en decreto de 12 de Agosto de 1821, dijo:— «Una porción de nuestra especie ha estado durante tres siglos sujeta á los cálculos de un tráfico criminal. Los hombres han comprado á los hombres, y no se han avergonzado de degradar la familia á que pertenecen.
Cuando TECUCIZTECATL vio que se había lanzado en el fuego y ardía, algo avergonzado ante la mirada furiosa de TEZCATLIPOCA que no ocultaba su disgusto, arremetió y echóse en la hoguera también.
Yo mismo lo he experimentado en lengua propia y carcajada coral: En Chile pedí brindar con “chucha”, al no acertar, por falla de memoria, a decir “chicha”, bebida folclórica de allá, y con ello enunciar la palabra obscena designadora del órgano genital femenino. “De aquí en adelante, me disculpé con la clásica sonrisa del avergonzado, mejor me callo el pico”.
Cuando YAOTL vio muerto y decapitado a YAPPAN, dijo irónicamente: -Tú querías transformarte en algo elevado: algo alado para ascender a los cielos, pero no has podido... Te cambiaré mejor en un ser que se arrastre y viva debajo de las piedras, como avergonzado de su hipocresía.
Puedes guardar tus cerdos sin problema. El diablo, muy avergonzado, se fue con la cabeza baja. Pensad que era la primera vez en su vida que se encontraba con una persona más fuerte que él Pipète, contento, ─como podéis imaginaros─ tomó sus cerdos, los llevó a una feria, los vendió todos y se embolsó el dinero.
Entretanto Rubens, sombrío, avergonzado y enternecido profundamente, veía alejarse al anciano, el cual lo saludó cruzando los brazos sobre el pecho poco antes de desaparecer.
Me siento tan incapaz de decir nada tan bello, que avergonzado habría desertado de mi puesto si me pudiera haber sido posible, porque la elocuencia de Agatón me ha recordado a Gorgias hasta tal punto, que verdaderamente me ha ocurrido lo que dice Homero: «Temí que al acabar Agatón no lanzara sobre mi discurso la cabeza de Gorgias, el terrible orador, y petrificara mi lengua».