Ejemplos ?
¿Qué es, pues, lo que quiere éste en la altura? ¡Cómo me avergüenzo de mi subir y tropezar! ¡Cómo me burlo de mi violento jadear!
Muchos hombres hay que habiendo de navegar no se acuerdan de que hay tormentas: yo no me avergüenzo en lo bueno de tener por autor un malo.
Pero el llamamiento eficaz es santo “Que nos salvó y llamó con vocación santa”…; todopoderoso “Porque no me avergüenzo del evangelio: porque es potencia de Dios para salud de todo aquél que cree…; vivificante “…Vendrá hora, y ahora es, cuando los muertos oirán la voz del Hijo de Dios: y los que oyeren vivirán”; efectivo “Por cuanto nuestro evangelio no fue a vosotros en palabra solamente, mas también en potencia, y en Espíritu Santo, y en gran plenitud; como sabéis cuáles fuimos entre vosotros por amor de vosotros”; irresistible “Mas el que escudriña los corazones, sabe cuál es el intento del Espíritu, porque conforme a la voluntad de Dios, demanda por los santos” Si el hombre no se puede salvar a sí mismo, entonces, Dios tiene que salvarlo.
La vergüenza sobre mí y mi gobierno habría estado en no luchar por algo mejor. Hoy en día, no me avergüenzo..... La medida más significativa del progreso es que ciertas cosas ya no es aceptable para nosotros son como pueblo.
En " The thunder, Perfect Mindfuck ", dice lo siguiente (traducido): "soy el desvergonzado y me avergüenzo", y "soy la falsedad, y soy la verdad".
Yo fui conquistador, ya me avergüenzo del glorioso y sangriento ministerio, pues un conquistador, el más humano, formar, mas no regir debe un imperio.
-¿Cómo se encuentra? -Prima querida, me avergüenzo de tener hambre. Esta conversación a través de la puerta era para Eugenia todo un episodio de novela.
DE MISTIVAL: ¡Me desgarras, malvada!... ¡Cómo me avergüenzo de haberte dado el ser! EUGENIA: Vamos, paz, mamaíta, que ya termino.
A nuestros hijos todavía se les enseña a escribir y leer, pero tienen tan poca práctica en su vida posterior que habitualmente olvidan lo adquirido tan pronto como dejan la escuela; pero realmente Edith debería todavía ser capaz de descifrar una carta del siglo diecinueve.--Querida, me avergüenzo un poco de ti." "Oh, puedo leer esto, papá," exclamó, alzando la vista, con las cejas todavía fruncidas a cuenta de una página que había estado estudiando.
—No; ya no lo soy; he encontrado otro Padre, un Padre todo amor para los suyos, un Padre a quien vosotros clavasteis en una afrentosa cruz y que murió en ella por redimiros, abriéndonos para una eternidad las puertas del cielo. No; ya no soy vuestra hija, porque soy cristiana y me avergüenzo de mi origen.
16 Pues no me avergüenzo del Evangelio, que es una fuerza de Dios para la salvación de todo el que cree: del judío primeramente y también del griego.
-No; ya no lo soy; he encontrado otro Padre, un Padre todo amor para los suyos, un Padre a quien vosotros clavasteis en una afrentosa cruz y que murió en ella por redimiros, abriéndonos para una eternidad las puertas del cielo. No; ya no soy vuestra hija, porque soy cristiana y me avergüenzo de mi origen.