Ejemplos ?
Jorge Avellanal fue designado presidente de la institución, siendo Natalio Reynoso el vicepresidente, Emilio Cabral el secretario y Celso Gutiérrez el tesorero.
Castellano: ablana, ablanal, ablanar, ablano, ablanu, alvellano, aurán, avellana, avellana cordobesa, avellana hembra, avellanal, avellana macho, avellanas, avellanas vanas, avellanera, avellanero, avellano, avellano blanco, avellano bobo, avellano común, avellano cultivado, avellano europeo, avellano loco, avellano silvestre, avillano, avillanu, caballo, carrillete, cascaruto, cuculo, gambote, gatos, gárgola, matu, mello, nochizo, troncho.
en 1937), XII marqués de Castel-Moncayo, XIII marqués de Mirabel, V marqués de Griñón. Casó, en primeras núpcias, con Janinne Girod del Avellanal.
Finalmente, fue Avellanal el que propuso los colores amarillo y negro ya que, nacido en Uruguay, era simpatizante del Club Atlético Peñarol.
Cruz del Castillo: 1.431 m. Peña del León: 1.389 m. San Tirso: 1234 m. Alto del Avellanal Alto: 1.157 m. Payo Redondo: 1.217 m. Peña Alta: 1.247 m.
Garrapato, Culebras, Orozco, Chuscal, La Unión, Rifles, Cabugón, Derrumbado, Támara, Cobaría, Royata, Bojabá. Laguna Plaza, Laguna Grande de la Sierra, Laguna de Los Verdes, Laguna del Avellanal, Laguna La Isla.
Esta dista cuarenta y cinco kilómetros de la capital autonómica, Santander. Alisas. Arredondo (Capital). Asón. El Avellanal. La Iglesia. Rocías. La Roza.
López Jauregui, Alberto Montaldo, C. Garrasino, R. Avellanal, Rudecindo Marquez, Juan Kemsbley, Andrés Sanguinetti, r. Williams, Nicolás Viacava, Domingo Fernández, Alberto Maldonado, Pastora F.
Sin embargo parece más acertada la idea de que la etimología de URRIOLA deviene de (h)urri, variación de, con significado de (Avellana) al que se le sufija la partícula ola que, en este caso, adquiere el carácter de (Lugar de), concluyendo en “Lugar de Avellanos” o “Avellanal”.
Dios le dé mucha salud al franchute, y a mí me la conserve para que Josetón concluya de burlarse de mí llamando a la fuente del avellanal la cubera de Ayende.
Lorenzo, después de vendimiar él y Turis la viñita, por cierto con excelente sazón, se encerró una porción de días en la cubera, a la que Turis y él subieron durante aquellos días, o mejor dicho, aquellas noches, centenares de herradas y calderas de agua de la fuente del Avellanal.