Ejemplos ?
Los hombres necesitan quien les mueva a menudo la compasión en el pecho, y las lágrimas en los ojos, y les haga el supremo bien de sentirse generosos: que por maravillosa compensación de la naturaleza aquel que se da, crece; y el que se repliega en sí, y vive de pequeños goces, y teme partirlos con los demás, y sólo piensa avariciosamente en beneficiar sus apetitos, se va trocando de hombre en soledad, y lleva en el pecho todas las canas del invierno, y llega a ser por dentro, y a parecer por fuera, –insecto.
Lo que encargaba más a sus administradores era que a los indios les satisficiesen con puntualidad su trabajo, y que en ninguna forma especulasen con ellos; porque de no tratarlos bien y medrar avariciosamente con su sudor, podría Dios castigarle quitándole lo que en tanta profusión le había dado.