autómata


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autómata

(Del lat. automaton < gr. automatos, que se mueve por sí mismo.)
1. s. m. TECNOLOGÍA Máquina que imita la forma y los movimientos de un ser animado el museo de autómatas decimonónicos.
2. coloquial Persona débil de carácter, que actúa de forma mecánica o que está dominada por otra.
3. INFORMÁTICA Representación de un algoritmo.

autómata

 
m. ingen. e inform. Instrumento o aparato que encierra dentro de sí el mecanismo que le imprime determinados movimientos. También, la entidad abstracta que se obtiene al prescindir de la naturaleza física y disposición espacial de sus partes, quedando un conjunto de estados no especificados físicamente, entradas de datos o impulsos y salidas de resultados o acciones vinculados por determinadas reglas.
Máquina que imita la figura y los movimientos de un ser animado.
fig.Persona que se deja dirigir por otra.
Sinónimos

autómata

sustantivo masculino 1
robot, androide.
El androide reproduce la forma y los movimientos de un ser animado.
Traducciones

autómata

Automat

autómata

automaton, robot

autómata

automa

autómata

automate

autómata

automaat

autómata

autômato

autómata

إنسان

autómata

automat

autómata

自动机

autómata

自動機

autómata

Automat

autómata

אוטומט

autómata

automat

autómata

SMautomaton, robot
autómata industrialindustrial robot
Ejemplos ?
Emma ya no tenía fuerza para ningún sentimiento. Dieron las cuatro; y ella se levantó para regresar a Yonville obedeciendo como una autómata al impulso de la costumbre.
¡No tengamos la de todos los días! La mujer del abogado no respondió palabra, y siguió haciendo calceta como un autómata. = Dos semanas después, despeus de una terrible bictoria de josue q esta jugando play bragon ball z un hermosísimo día de Enero, como sólo los hay en el Norte de África y en el Sur de Europa, tomaba el sol en la azotea de su casa de dos pisos el maestro de capilla de la catedral de Ceuta, con la tranquilidad de quien ha tocado el órgano en misa mayor y se ha comido luego una libra de boquerones, otra de carne y otra de pan, con su correspondiente dosis de vino de Tarifa.
Las razones por las que nos hemos opuesto siempre al servicio militar han sido más que por negarnos a aprender a matar, cosa a la que nos podemos ver obligados para defendernos; ha sido y es por la esclavitud a la que nos somete, arrancándonos de nuestras familias y de nuestro trabajo, por la despersonalización que sufre el individuo, y por negarnos a una obediencia autómata, y principalmente porque somos enemigos del Estado, de la institucionalización de la violencia, y por negarnos a colaborar con el brazo armado del capitalismo.
Lo cierto es que así como a los Escipiones y a otros héroes de la antigua Roma, los apellidaron el Africano, el Numantino, el Británico y el Germánico, según la ciudad de que se habían apoderado o según la nación que habían subyugado, a ella, sin dejar de ser nunca el Sol de Tarifa, la apellidan la Gibraltareña, y como tal es famosa y celebrada en las cinco partes del mundo. Rosita se ha distinguido y ha prosperado menos desde que es autómata; pero tampoco se duerme en pajas.
Recobra penosamente sus facultades anuladas, atrofiadas por 12 horas de obsesión, de idea fija. El autómata vuelve a ser otra vez una criatura de carne y hueso que ve, que oye, que piensa, que sufre.
Salieron los reos de la capilla y al pasar frente al cuerpo de guardia, que es cuando yo pude verles, noté que Ascheri iba como un autómata, Nogués muy alentado, Molas también valiente, pero vacilaba algo, y Alsina pálido y bastante tembloroso.
El maquinista, al asir con la diestra el mango de acero del gobierno de la máquina, pasa instantáneamente a formar parte del enorme y complicado organismo de hierro. Su ser pensante conviértese en autómata.
Subí de puntillas, y lo deslicé en la cerradura. Iba como un autómata, como el que camina en sueños y realiza los movimientos inconscientemente.
Incorporóse María Vicenta, andando como una autómata; fue al cajón de su máquina de coser y, de entre carretes revueltos y retales de indiana arrugados, sacó un envoltorio de papel que contenía calderilla.
Clara le estrechó contra su pecho y le dijo dulcemente pero seria: ―Nataniel, querido Nataniel, ¡arroja al fuego esa loca y absurda historia! Nataniel se levantó indignado y exclamó apartándose de Clara: ―Eres un autómata inanimado y maldito.
Pero muchas personas honorables no se contentaron con aquella explicación; la historia del autómata les había impresionado profundamente y se extendió entre ellos una terrible desconfianza hacia las figuras humanas.
El gorrino realmente rayaba en fenómeno: daban ganas de preguntar si tenía dentro un hombre, si era un autómata, una mecánica admirable...