Ejemplos ?
Sobre el mismo emplazamiento fue erigida nuevamente, y a lo largo del río han instalado sus pobladores numerosos lavaderos para beneficiar las arenas auríferas.
Las reservas auríferas atrajo bien pronto a los conquistadores españoles, pero el territorio entraría en su apogeo durante la llamada Colonización antioqueña (siglo XIX), en plena consolidación republicana después de la independencia, que se movería hacia el sur ampliando los límites del entonces llamado Estado Soberano de Antioquia.
Los antiguos lavaderos de Espíritu Santo provocaron un fuerte interés del gobierno de García Hurtado de Mendoza a mediados de siglo XVI, a los que se sumaron otros hallazgos en sitios como Los Perales, Alhuemilla y Las Palmas. Las ganancias auríferas de Andacollo y Canela rindieron un promedio anual entre 1571 y 1577 de 24.724 pesos de oro de esa época.
Algunas de las minas continúan siendo explotadas, contabilizándose más de 20 entre auríferas y argentíferas; las más conocidas son: California, Gallinazo, Toldafría, La Gloria, La Telaraña, La Morisca, El Diamante, La Zorra, Pipintá, El Algarrobo, El Contento, Volcanes, Santa Ana, El Porvenir, Olivares y Termales, cuyos productos son oro, plata, plomo, zinc, hierro, caliza, cobre y antimonio.
Es una alquería muy antigua, en cuyas inmediaciones se encuentran importantes estaciones prehistóricas, con grandes grabados rupestres y explotaciones auríferas.
El pueblo de Canela fue asentado a fines del siglo XVIII, a raíz de haberse descubierto arenas auríferas en sus esteros y quebradas, siendo la población de la aldea de La Canela formada por los descendientes de la Marquesa de Pica, Pedro y Diego Cortés Monroy y en su mayor parte la gente venida de los alrededores del vecino pueblo de Mincha.
Durante el siglo II mantuvo destacamentos permanentes en las zonas de explotaciones auríferas de El Bierzo, junto con otros de las Cohortes equitatae I Galica y I Celtiberorum y de la Legio VII Gemina, y también en el norte de Portugal, cerca de Aquae Flaviae (Chaves).
Durante este período romano destacaron las labores mineras realizadas por el Estado Romano, con el oro del Occidente asturiano como centro del esquema territorial en época alto-imperial. La explotación minera de las riquezas auríferas decayó en los siglos II-III d.
Su informe en que ponderaba las riquezas auríferas de la vertiente del río y la abundancia de fuentes saladas, atrajo nuevos colonos que aumentaron la población del incipiente caserío del “Gólgota”.
Según informes de la época, no había una sola fracción del municipio donde no hubiera explotaciones auríferas en pequeña escala en las cuales se empleaba la mayoría de vecinos.
Participó en la colonización de Tasos, en busca de territorio agrícola, una localización muy próxima a las minas auríferas del litoral de Tracia.
Fue en este año en que terminó el desfile de los explotadores y aventureros extranjeros, que llegaron a nuestras tierras, como águilas en ayunas, buscando por sobre las rendijas de las rocas auríferas, las pepitas doradas para saciar su ambición de siglos.