Ejemplos ?
C.) y la literatura kaviá, que proviene de la raíz ru: 'rugir, aullar, llorar a gritos' en el Rig-veda (el texto más antiguo de la literatura de la India, de mediados del II milenio a.
Por el que de torpes vicios sumido en profundo cieno, hace aullar el canto obsceno de nocturno bacanal; y por la velada virgen que en su solitario lecho con la mano hiriendo el pecho, reza el himno sepulcral.
Nerviosos, desconcertados, intranquilos, se removían, manoteaban; ya solamente les faltó aullar como los perros al oír un organillo.
-¿Qué pasa? -Pedro ha mordido al abuelo... el abuelo cogió la vara... después lo sentí aullar. Enrique salió del cuarto. -¡Pedro, ven aquí!
Y se precipitó a su gabinete con Mimí, Zelamiro, Cupidón, Fanny, Teresa y Adelaida; al cabo de unos minutos se le oyó aullar y Adelaida volvió llorando y diciendo que era desgraciada por el hecho de que calentaran todavía más la cabeza de su marido con relatos como aquéllos, y que la que debería ser la víctima era aquella misma que los contaba.
El perro se puso a aullar y siguió adelante; pero el niño, que no sabía si era o no la hora en que dormía el gigante, se paró y se apoyó temeroso y agitado en el tronco de un embebido y «frondío» acebuche, que era el solo árbol que se hallaba en aquella árida y escueta comarca.
-¿Queréis saber -dijo un demonio- qué tanta verdad es esa, que tienen ya por refrán en el mundo contra estos miserables decir ´Dichoso el hijo que tiene a su padre en el infierno’? Apenas oyeron esto cuando se pusieron todos a aullar y darse de bofetones.
De nuestra ínclita parte americana allí miro al Cebú, oigo al Coyote aullar en la junta soberana, el Huanaco, el Espín, el Ocelote, el Babirusa, el Llama y el Zorrillo, el tardo Armado, el Corzo y el Pizote; el bravo Jabalí de cruel colmillo, el gordo Tepescuinte, grato al gusto; el Onagro también y el Huroncillo, todos a consultar el común susto se congregan de ambos continentes, y forman el congreso más augusto.
Entonces verdaderamente dicen que la afligida Milétide de toda 635 su mente se apartó, entonces verdaderamente de su pecho se rasgó el vestido, y se golpeó en duelo furibunda sus propios brazos, y ya abiertamente está fuera de sí misma, y de la no concedida Venus confiesa su esperanza, sin la cual, su patria y sus odiados penates abandona y sigue las huellas de su prófugo hermano, 640 e igual que movidas por tu tirso, vástago de Sémele, las ismarias bacantes celebran tus reiterados trienios, a Biblis no de otro modo aullar por los anchos campos vieron las nueras de Búbaso; las cuales dejadas, anda errante ella por toda la Caria y los acorazados Léleges, y Licia.
Aunque su carrera de bailarina había comen zado en los tugurios de Tánger, que están arrima, dos a las murallas de la época de la dominación portuguesa, su sensibilidad dolida la había convertido en una danzarina que hacía aullar a las masas cuando se presentaba en los tabladillos.
5 Y ahora ¿qué á mí aquí, dice Jehová, ya que mi pueblo sea llevado sin por qué? Y los que en él se enseñorean, lo hacen aullar, dice Jehová, y continuamente es blasfemado mi nombre todo el día.
Súbitamente Cooper recordó la impresión sufrida al oir aullar al perro: algo de su Yaguaí había allí… Pero pensando también en cuán remota era esa probabilidad, se durmió.