Ejemplos ?
Y, además, el miedo exagerado arrastra a muchos a la desesperación, y la desesperación se lanza audazmente a las más atroces resoluciones»(25).
-En pocas palabras, si no estoy equivocado -dijo Tomás audazmente-, usted es el mismísimo demonio, como se le llama corrientemente.
Subí tres escalones, y audazmente —así pensaba entonces— me interné en un estrecho corredor de madera, material de que estaba construido todo el edificio, y me detuve frente a la puerta de una oblonga habitación, cuyo centro ocupaba una mesa.
Figúrate primo mío, que, sin esperanza de encontrarte, venía a pedir a José la dirección de tu edén para enviar audazmente un mensajero en busca tuya; y me iba dando al diablo la solapada reserva de aquel taimado, cuando hete aquí, como llovido del cielo para acompañarme al teatro, y hacer los honores del palco a la linda Alina Wilson.
En vez de tomar audazmente el poder que le ofrecían no obligó siquiera a Bonaparte a reponer el ministerio destituido el 1 de noviembre; se contentó con humillarle mediante le perdón y con incorporar al ministerio d'Hautpoul al señor Baroche .
Es evidente que no existe la tal tía; pero Serey necesitaba una introducción y se lanzó audazmente en la mentira para salir después como ha salido, con toda sencillez y sin ponerse colorado siquiera.
Pero ahora Birotteau sentía su lengua muerta; se resignó, pues, a comer sin entablar conversación. Pronto encontró que aquel silencio era peligroso para su estómago y dijo audazmente: -¡Vaya un café excelente!
A raíz de esta legislación nos hemos unido, hemos actuado audazmente para ayudar a evitar que la crisis en Wall Street se convierta en una crisis en las comunidades de todo el país.
Apenas terminó la representación teatral, seguí a la dama hasta su casa, anoté la dirección, y, a la mañana siguiente, le envié una larga y meditada carta, en la que volqué todo mi corazón. Me expresaba de ella audazmente, con pasión y libertad.
Las divisiones que la Guerra Fría creó en el mundo y la lucha contra el colonialismo hicieron difícil lograr consenso y crear el tipo de mecanismos internacionales que adelantaran la causa tan elocuente y audazmente expresada en la Declaración Universal de los Derechos Humanos.
Al divisarlo, Rogerio apartándose de su amigo, fuese derecho a él. -¿Me esperabais? -Seguro de que vendríais. -Y no obstante, no ha mucho expresabais audazmente lo contrario. -¡Ah! ¡ah!
María Rosario se dirigió hacia la puerta: tuvo que pasar por mi lado y aprovechando audazmente la ocasión, le dije en voz alta: -¡Me quedo, porque os adoro!