atrocidad


También se encuentra en: Sinónimos.
Búsquedas relacionadas con atrocidad: traductor

atrocidad

(Del lat. atrocitas.)
1. s. f. Acción o palabras temerarias o disparatadas la policía descubrió las atrocidades que cometió. barbaridad
2. Modo de comportarse la persona atroz o cruel su atrocidad afecta más que a sus hechos a sus palabras. crueldad
3. coloquial Cantidad excesiva o desmesurada.

atrocidad

 
f. Crueldad grande.
fam.Exceso, gran cantidad.
fam.Dicho o hecho muy necio o temerario.

atrocidad

(atɾoθiˈðað)
sustantivo femenino
1. hecho de gran crueldad y violencia las atrocidades cometidas por el dictador
2. dicho o hecho necio, fuera de las normas y la lógica Si no sabes del tema, quédate callado y no digas atrocidades.
3. cantidad muy grande de algo Sobró una atrocidad de comida.
Sinónimos

atrocidad

sustantivo femenino
1 crueldad, inhumanidad.
Atrocidad se trata de una gran crueldad.
2 barbaridad, burrada, disparate*, dislate, necedad, enormidad.
Por ejemplo: es un libro plagado de atrocidades; en la conferencia no se dijeron más que atrocidades.
Traducciones

atrocidad

atrocità

atrocidad

Gräueltat

atrocidad

atrocité

atrocidad

فظاعة

atrocidad

暴行

atrocidad

暴行

atrocidad

残虐行為

atrocidad

illdåd

atrocidad

SF
1. (Mil etc) → atrocity, outrage
2. (= tontería) → foolish thing, silly thing
decir atrocidadesto talk nonsense
3. (= exageración) ¡qué atrocidad!how dreadful!, how awful!
la comedia es una atrocidadthe play is awful
me gustan los helados una atrocidadI'm extremely fond of ice cream
Ejemplos ?
¿Y por qué se le han dado? -Porque su madre vende alubias en la plaza. -¡Qué atrocidad! -¡Otra!... Y al tenor de esos, todas tenemos mote...
Y este mismo hombre tan implacable y tan duro, que probablemente hizo la atrocidad de asesinar á su muger, tenia un corazón tan sensible á la miseria, que nunca vió necesidad que no socorriese.
No temas, estaré siempre dispuesto, pero ha sido del agrado de mi señor hermano darme un pequeño ejemplo de atrocidad que me disgustaría mucho no ejecutar con Adelaida, tu querida y amable hija.
Pues si en elecciones (como en las últimas me decía el candidato mío) se fuera uno a doler de la conciencia por una atrocidad más o menos, ya podía cerrarse para eneterno el Congreso de los Diputados.
Ni tú de Ribas callarás la fama, a quien vio victorioso Niquitao, Horcones, Ocumare, Vigirima, y, dejando otros nombres, que no menos dignos de loa Venezuela estima, Urica, que ilustrarle pudo sola, donde de heroica lanza atravesado mordió la tierra el sanguinario Boves, monstruo de atrocidad más que española.
Quienes han participado en la planeación y ejecución de este crimen deben recibir todo el peso de la ley, con independencia de su condición social, política o religiosa, ya que nada puede justificar la atrocidad que han cometido.
Sé que a muchos parecerá lo que voy a decir una atrocidad, casi una herejía, pero creo y afirmo que esa fusión que se establece entre el patriotismo y la religión daña a uno y a otra.
Pepín Barquera, muy compungido, a dos pasos de la viuda... Por poco le chillo: «Consuélala, cena a oscuras, que costumbre tienes...» -¡Qué atrocidad!
Acabarán por huir de ti... -¡Sí que sería atrocidad consolar a Petrita, tan fanée y con la tripa que va echando! -declaró Piedad, afectando no entender el sentido de la exclamación de su amiga.
El novio no saltó a la fosa como Hamlet el dinamarqués, a decir disparates y echar bravatas filosóficas: era demasiado cristiano para cometer tamaña atrocidad; pero mientras se cantaron los responsos y el cura roció con agua bendita la linda cara de la muerta, mientras se tapó el ataúd y se dio tierra para colmar la zanja, allí se estuvo el futuro esposo con los ojos fijos en aquel rostro celestial que iban a disputarle los gusanos del sepulcro, oyendo el sordo ruido de las palas, absorto y hecho de piedra.
Porque, si contemplamos los lugares recorridos por el azote furioso de la guerra, vemos por todas partes inmensos territorios cubiertos de ruinas, desolación y abandono; pueblos enteros que carecen de comida, de vestido y de casa; viudas y huérfanos innumerables, necesitados de todo auxilio, y una increíble muchedumbre de débiles, especialmente pequeñuelos y niños, que con sus cuerpos maltrechos dan testimonio de la atrocidad de esta guerra.
El rumor de la atrocidad nuevamente cometida había cundido ya por aquellos valles, y no llamé a una sola puerta, donde mi desgracia no me valiese la más honrosa acogida.