atrición


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atrición

(Del lat. attritio, -onis.)
1. s. f. TEOLOGÍA Sentimiento de pesar por haber hecho una ofensa a Dios, provocado por un motivo humano como el miedo al castigo.
2. GEOLOGÍA Acción por la cual los granos de arena se erosionan al chocar entre sí cuando son arrastrados por el viento.

atrición

 
f. rel. Dolor de haber ofendido a Dios, por la gravedad de los pecados, por miedo del infierno, o de perder la bienaventuranza eterna con el firme propósito de enmienda o corrección.

atrición

(atɾi'θjon)
sustantivo femenino
religión pesadumbre y remordimiento por pecar contra Dios temiendo su castigo La atrición es suficiente para la confesión.
Sinónimos

atrición

sustantivo femenino
Traducciones

atrición

attrition
Ejemplos ?
ulpitis es la inflamación de la pulpa dentaria provocada por estímulos nocivos de variada índole, dentro de los cuales están: los agentes bacterianos que pueden tener una vía de acceso coronario (caries, anomalías dentarias: como dens in dente, evaginación e invaginación) y una vía de acceso radicular (lesiones endoperiodontales, caries radicular); traumáticos: trauma agudo (fractura coronaria y radicular, luxación) y crónico (atrición, absfracción, erosión); químicos a través del uso de materiales de obturación (resinas - cementos) antisépticos, desecantes (alcohol - cloroformo) y desmineralizantes; iatrogénicos calor de fresado, pulido y de fraguado, exposición pulpar, y, finalmente, idiopáticos.
También en este campo, el jansenismo había dejado su huella, generando una teología Moral que se caracterizaba por un rigorismo muy acentuado; se puede sintetizar señalando que entendían que las obras de los no-cristianos no tenían absolutamente ningún valor; además rechazaban el dolor de atrición (en contradicción con el Concilio de Trento) por considerarlo sumamente imperfecto.
La teología divide la contrición en perfecta (“contritio caritate”) e imperfecta (“contritio late dicta”), llamado también atrición.
Composites: combinan ciertas nanopartículas con otras o con materiales de mayor dimensión; el caso de arcillas nanoestructuradas es un ejemplo de uso extendido. Hay diversos métodos para crear nanopartículas, incluyendo la atrición, pirolisis y síntesis hidrotermal.
Articulador semiajustable: artefacto mecánico que puede ser programado para almacenar y reproducir algunos movimientos mandibulares, comúnmente limitado a excursiones o movimientos en líneas rectas. Atrición: el desgaste mecánico fisiológico resultante de la masticación, limitado a las superficies de contacto de los dientes (incisales, oclusales y proximales).
El Concilio de Trento declaró que "la atrición es insuficiente, sin el sacramento de la penitencia, para justificar al pecador, pero que puede disponerle para recibir la gracia de la justificación por medio del sacramento." (Denz.
El acto de arrepentimiento o contrición debe de ser sano, interno, sobrenatural, universal y máximo en cuanto a la valoración. La atrición no son sentimientos perfectos, pero si aptos para orientar al espíritu contra el mal.
No conviene confundirlas, aunque muy habitualmente se señalan los innegables puntos en común entre la autocrítica marxista y el sacramento católico de la penitencia, así como con cada una de sus partes (examen de conciencia, dolor de corazón -acto de contrición o en su caso de atrición-, propósito de enmienda, decir los pecados al confesor -la confesión oral propiamente dicha-, y cumplir la penitencia -que suele incluir rezo de oraciones o prácticas piadosas, como pena a añadir a la reparación de la ofensa cometida-).
La atrición considera el pecado una ofensa a Dios y no una falta, considera la fealdad del pecado en si mismo, también el temor al infierno y al castigo (Denzinger 898).
El horror de la tempestad, que continuaba y crecía, las frases tremendas con que el padre fustigaba los vicios y con que describía las penas eternas que Dios justiciero les impone y tal vez asimismo el devoto cuadro de Lucas Jordán, que en aquella iglesia se parecía, representando a la Magdalena a los pies de Cristo, todo compungió por tal arte a la bella pecadora, penetrando en sus entrañas como agudas saetas de fuego, que se llenó de atrición y aun de contrición, sintió que el Altísimo la llamaba a sí y como por milagro quedó convertida.
Sería no conocerle pensar que él había de ser hipócrita, escéptico: no; se aplicó de buena fe a las prácticas religiosas, y si, modestamente, al sentir el dolor de sus pecados, se contentó con el de atrición, fue porque comprendió con su gran golpe de vista, que no estaba la Magdalena para tafetanes y que a D.
¿Cómo pudiera no pesarnos con verdadera atrición de haber contado ligeramente con la buena voluntad de los amigos de la verdad, que realmente no debe de tener muchos entre nosotros?