atormentador

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Traducciones

atormentador

Peiniger

atormentador

A. ADJtormenting
B. SM/Ftorturer
Ejemplos ?
Como aquí se trataba del ser o no ser de la forma de gobierno existente, la burguesía se sintió tanto más autorizada a reclamar a sus representantes que se pusiese fin a esta atormentadora situación provisional, ella entendía precisamente su perpetuidad, el aplazar hasta un remoto porvenir el momento de tomar una decisión.
A pesar de que rituales y comportamientos neutralizadores tienen lugar, su naturaleza es mayoritariamente cognitiva y suelen consistir en evitación mental y excesiva rumiación. El TOC obsesivo puro a menudo toma la forma de terribles pensamientos intrusivos de una naturaleza violenta o atormentadora.
Las penas por consiguiente, y el método de infligirlas, deben elegirse en tal forma que, guardada la proporción, produzcan la impresión más eficaz y duradera en los ánimos de los hombres y la menos atormentadora sobre el cuerpo del reo".
Su misión era proteger o castigar a los hombres. Estos demonios cuando castigaban lo hacían de manera cruel y atormentadora. Podían golpear a los hombres convirtiéndose en fantasmas, hombres de la noche, devoradores de niños, etc...
De la noche de aquel día en muy avanzada hora, tranquilamente Genaro del sueño en brazos reposa. Ningún fatigoso ensueño el corazón le acongoja ni le contrista la mente visión atormentadora.
Apagaban la vela aplicándosela con fuerza sobre las nalgas, la verga, los cojones y, sobre todo, en el agujero del culo: entretanto él besaba un trasero, y cuando le habían repetido quince o veinte veces esta dolorosa operación, eyaculaba chupando el ano que su atormentadora le presentaba.
La mesa estaba rodeada por una multitud heterogénea que envenenaba el espacio con su hálito impuro, y el humo del tabaco envolvía como en una neblina los rostros de los jugadores; los que ganaban reían y chufleaban refrescando las resecas fauces con algún que otro cortado de aguardiente; los perdidosos, con las cejas fruncidas, ponían miradas siniestras y amenazadoras en las cartas que con atormentadora lentitud iba haciendo aparecer uno de los que tallaban; los más veteranos en aquellas clases de lides, sentados en torno de la mesa, apuntaban algunos las jugadas creyendo poder someter a sus cábalas la veleidosa fortuna.