ateniense

(redireccionado de atenienses)

ateniense

(Del lat. atheniensis.)
1. adj. De Atenas, ciudad de Grecia.
2. s. m. y f. Persona natural de esta ciudad.

ateniense

 
adj.-com. De Atenas.
Traducciones

ateniense

athenian

ateniense

athénien

ateniense

ateniense

ateniense

ateniese

ateniense

雅典

ateniense

雅典

ateniense

Athenske

ateniense

ADJ & SMFAthenian
Ejemplos ?
Sócrates: Conforme a esto, considera, si saliendo de aquí sin el consentimiento de los atenienses haremos mal a alguno y a los mismos que no lo merecen.
Tú no tienes, como yo, procesos que te traigan a aquí. Sócrates: Lo que me trae aquí es peor que un proceso, es lo que los atenienses llaman negocio de Estado.
Sócrates: Veámoslo juntos, amigo mío; y si tienes alguna objeción que hacerme cuando yo hable, házmela, para ver si puedo someterme, y en otro caso cesa, te lo suplico, de estrecharme a salir de aquí contra la voluntad de los atenienses.
Estás persuadido de que apenas hayas arengado a los atenienses, cosa que va a suceder bien pronto, los harás sentir que mereces ser honrado más que Pericles y más que ninguno de los ciudadanos que hayan ilustrado la república; que te harás dueño de la ciudad, que tu poder se extenderá a todas las ciudades griegas y hasta a las naciones bárbaras que habitan nuestro continente.
De suerte que toda esta superioridad de sabiduría que me ha sido acordada por el oráculo, se reduce solamente a que estoy bien convencido de que ignoro lo que no sé." ¡He allí, pues, el más sabio de los hombres a juicio de los dioses y el más erudito de los atenienses en el sentir de la Grecia entera, Sócrates, haciendo el elogio de la ignorancia!
ECHECRATES.- ¿Quiénes eran ésos? FEDÓN.- Atenienses: estaban Apolodoros, como ya te he dicho. Critóbulo y su padre Critón, Hermógenes, Epígeno, Esquino y Antístenes; también estaban Ctesippo de Peanea, Menexenes y todavía algunos más del país; creo que Platón estaba enfermo.
Alcibíades: ¡Vaya una magnífica deliberación! Sócrates: Pero los atenienses, ¿no tienen costumbre de deliberar sobre los diferentes ejercicios de la palestra?
FEDÓN.- Si hay que dar crédito a los atenienses es el mismo en el que Teseo embarcó con los siete mancebos y las siete doncellas que llevó a Creta y que salvó al salvarse a sí mismo.
Se cuenta que los atenienses hicieron un voto a Apolo si sus hijos se libraban del peligro de mandar todos los años una teoría a Delos y lo cumplen siempre desde aquella fecha.
Ob- tenido el triunfo por los atenienses, para perpetuar la memoria de él, se dictó una ley estableciendo una lucha anual de gallos, costumbre que pasó á Roma, donde, á grito de pregonero, se convocaba al pueblo con estas palabras: pulli pugruint (hay pe- lea de gallos).
Más que otras noches en la azul techumbre blanco brillaba el diamantino Véspero, propicio al navegante, y su albo rayo, copiándose sobre las aguas trémulo, pareció que a las naves atenienses marcaba el rumbo por el mar desierto, donde velas, y música y cantares entre sombra y distancia se perdieron.
Ya sabes, pues, mi querido Cebes, lo que tienes que contestar a Eveno; dile también de mi parte que se conduzca bien y que si es sabio me siga, porque todo hace prever que hoy partiré, puesto que los atenienses lo ordenan.