astrónomo

(redireccionado de astrónomos)

astrónomo, a

s. ASTRONOMÍA, OFICIOS Y PROFESIONES Persona dedicada al estudio de los astros.

astrónomo, -ma

 
m. f. El que por profesión o estudio se dedica a la astronomía.

astrónomo, -ma

(asˈtɾonomo, -ma)
sustantivo masculino-femenino
astronomía persona que estudia los astros y sus movimientos el telescopio del astrónomo
Traducciones

astrónomo

astronomer

astrónomo

Astronom

astrónomo

astronome

astrónomo

astronoom

astrónomo

astrônomo

astrónomo

astronom

astrónomo

астроном

astrónomo

天文学家

astrónomo

天文學家

astrónomo

astronom

astrónomo

astronom

astrónomo

天文学者

astrónomo

astronom

astrónomo

/a SM/Fastronomer
Ejemplos ?
Eiros.-Como has dicho, aquella calamidad era enteramente insospechada, pero desgracias análogas habían dado a los astrónomos motivo de discusión.
No era ningún soplo de los cielos cuyos movimientos y dimensiones miden nuestros astrónomos o consideran demasiado vastos para ser medidos.
De inmediato mandó llamar a los astrónomos para que ubicaran el lugar ocupado por los planetas en el universo al instante del nacimiento de su heredero y pudieran descifrarse los magnetismos cósmicos que irradiaran al niño y se predijera las probabilidades de su existencia.
Se parecería a los coyotes que siempre desean alimento, aunque en este caso, el sustento habría de ser la poesía y el anhelo de comprender hasta en los mínimos detalles el mecanismo de la naturaleza universal. Entonces los sabios astrónomos dictaminaron su nombre: -Se llamaría NEZAHUALCOYOTL, esto es, coyote hambriento de saber.
Era la cadencia insólita de un colapso en himeneo por germinar sendas cósmicas y terminar los conteos... Era el panorama asiduo de los bullicios astrónomos al contacto de la Andrómeda que les construye coloquios...
Si en efecto son leyes naturales, se cumplirán por sí solas, queramos o no. Los astrónomos no ordenan a los astros. Nuestro único papel será el de testigos.
La vida y la muerte de las sociedades obedecen a un determinismo tan inflexible como la germinación de una semilla o la cristalización de una sal; de modo que si los sociólogos hubieran llegado a enunciar leyes semejantes a las formulados por los astrónomos, ya podríamos anunciar las revoluciones como indicamos la fecha de un eclipse o de un plenilunio.
El profesor Lowell no se ha sometido como la mayoría de los astrónomos -sabido es que el telescopio no parece susceptible de perfeccionamiento alguno- y ha instalado su observatorio en Flagstaff, en medio de los desiertos de Arizona, La soledad le ha puesto en posesión de la magnífica y silenciosa transparencia de la noche, y desde su retiro nos manda noticias del etéreo más allá.
II Cuando Luzbel, que era un ángel muy guapote y engreído, armó en el cielo la primera trifulca revolucionaria de que hace mención la Historia, el Señor, sin andarse con proclamas ni decretos suspendiendo garantías individuales ó declarando á la corte celestial y sus alrededores en estado de sitio, le aplicó tan soberano puntapié en salva ía parte, que rodando de estrella en estrella y de astro en astro, vino el muy faccioso, insurgente y montonero, á caer en este planeta que astrónomos y geógrafos bautizaron con el nombre de Tierra.
Se seguían las estaciones, iguales, de construcción uniforme, con sus nombres de santos, de guerreros de la Independencia, de generales de fronteras, de estadistas y de politiqueros, de sabios, de literatos y de personales nacionales y extranjeros, de ingleses promotores de la línea, de antiguos propietarios y de efímeros especuladores, de vencedores y de vencidos de las luchas políticas, de astrónomos célebres que han pasado su vida contando estrellas, y de modestos estancieros que pasaron la suya contando ovejas, de hombres que no han sido más que ricos, y de hombres que no han sido más que útiles, con apellidos ásperos de caciques indios, o con graciosos nombres de niñas cristianas.
Y hacen Semiótica aparte también, sin conocerla, en los sindicatos; en las políticas de altura o de bajura; o quienes manejan cualquier maquinaria; y los astronautas; y los astrólogos; y los astrónomos; y los físicos, y los químicos; y aquellos sabios en modas anticuadas o al día; o los que desearían adelantarse al futuro o explicar el pasado; en fin, hasta los cocineros, en un etcétera tan amplio que algunos se escandalizan e intentan señalar a la Semiótica límites imposibles, pues nada existe sin la huella de los signos y en todo surge de pronto, como lo he afirmado, una significación, aunque no se quiera comunicarla.
ni lo que el Correo al público, a no considerarle como consumidor: si hay granos de sobra, los exporta, y gana; si hay miseria, los importa, y gana; porque el comercio tiene su beneficio introduciendo y sacando, siendo su esencia comprar y vender, a no ser que los redactores la quieran echar de astrónomos con el tiempo; aunque allá cuando hablaron del cometa, pudiendo haber desengañado al público del error de los alemanes con una noticia de estos astros, no dieron muestras sino de ser buenos copistas.