aspe

aspe

 
m. Máquina usada para la formación de madejas.

Aspe

 
Mun. de la prov. española de Alicante; 16 492 h. Fábricas de muebles y de alpargatas.
Ejemplos ?
— De Ocaña á Alicante; del Alto de las Atalayas á Murcia; de Silla á Alicante; de Játiba á Alicante; de Cocentaina á Denia; de Pego áBenidorm; de Gota á Jávea; de Alcoy á Tecla; de Silla á Alicante á los Baños de Benot; de las Casas del Campillo á Valencia á Villena; de la estación de Monóvar al límite de la provincia; de Novelda á Torrevieja; de Aspe á Santa Pola; de Alicante á la de Orihuela; de la de Torrevieja á Balsicas; de San Miguel de Salinas al puerto de Torrevieja; de Torrevieja á Balsicas; de San Vicente á la de Alcoy á Yecla; de Callosa de Ensarriá á Alcoy.
Por todo esto, en noviembre de 1988, cuando invité a Pedro Aspe a ocupar la Secretaría de Hacienda, le señalé: "Una de tus mayores responsabilidades es evitar una devaluación brusca del peso".
— Constantes y laboriosos, como pocos, han logrado firmar un verdadero vergel en la extensa llanura que ocupa su huerta. En todos los pueblos de este partido, excepto Aspe y Monforte, se habla valenciano.
— Novelda cuenta con el ferrocarril de Madrid á Alicante y la estación se halla á dos kilómetros de distancia de la ciudad. Tiene, además, carreteras á Alicante, Aspe y Elche, para cuyos puntos hay servicio diario de coches.
— Hállase esta importantísima población situada en la margen derecha del Vinalapó, á 22 kilómetros de Alicante y su término municipal; limita al Norte con Monóvar, Elda y Petrel; al Sur con Agost; al Este con Monforte y Aspe, y al Oeste con Monóvar y Aspe.
El 19 de noviembre por la mañana nos encontramos el presidente de la República, el presidente electo, los secretarios de Hacienda, de Comercio y del Trabajo, el gobernador del Banco de México y Luis Téllez, el Coordinador de Asesores de Zedillo. Aspe y Mancera expusieron de manera breve la delicada situación que enfrentábamos.
Enseguida solicité la opinión de los presentes. Aspe intervino de inmediato y se opuso a la medida con argumentos sensatos y convincentes.
Farell señaló que veía una dificultad de carácter operativo para concertar dentro del Pacto ese ajuste: dado que nos encontrábamos en fin de semana, era prácticamente imposible convocar a los dirigentes laborales y empresariales para celebrar una reunión de emergencia. Aspe concluyó con un señalamiento contundente: no era viable que una Administración a la que sólo le quedaban diez días realizara una modificación del régimen cambiario, pues no tendría tiempo para implementar el paquete general de política económica imprescindible en estos casos.
Así se hizo y Aspe volvió a demostrar su eficacia y la credibilidad que tenía en los mercados nacionales e internacionales: cesaron las salidas de capitales y la tranquilidad se mantuvo hasta el 1 de diciembre, día en que se realizó el cambio de gobierno.
Acepté. No obstante, Aspe se opuso a la medida con razones convincentes. Establecer esa coordinación, me dijo, equivaldría a tener dos autoridades responsables de las finanzas y la economía dentro del gobierno: el secretario de Hacienda y el nuevo coordinador.
Aspe propuso que, en todo caso, Serra asumiera desde ese momento la responsabilidad completa y que, ya como funcionario del gobierno entrante, elaborara las medidas que, según las filtraciones que provenían del equipo del presidente electo, tenían como eje la supuesta inevitabilidad de una rápida devaluación.
Para empezar, consumado el relevo de Aspe fueron removidos todos los miembros del segundo mando en la Secretaría de Hacienda y Crédito Público los tres subsecretarios...