Ejemplos ?
En ambos sentidos, por tanto, verá usted inmediatamente que la sociedad fracasaría en su primer y mayor función en proporción si permitiese que de la pública administración del interés común los individuos retirasen riqueza más allá de la igual cuota, sea para consumo o empleo como capital." "La ética moderna de la propiedad es asombrosamente simple para un representante del siglo diecinueve," observé.
Hoy el gran teatro no es igual al de antes... El carro emprendió la marcha para deslizarse asombrosamente entre las calles apenas iluminadas por los faroles eléctricos.
Sin embargo, los mexicanos asombrosamente hemos mantenido en algunos casos intacto, y en otros de manera sincrética, un conjunto de valores en el campo de lo propio, que han podido sobrevivir a los cinco siglos de negación y explotación.
Salió de allí con aire triunfal, y como la impotencia comunica siempre un poco de ese humor que se llama "rabieta" en libertinaje, sus visitas fueron asombrosamente severas.
Las calles discurren sin orden ni concierto; las casas no gustan de estar alineadas; miradores con torrecillas, volutas y estatuas resaltan por encima de las aceras, y en lo alto de los tejados, asombrosamente puntiagudos, corren canalones que desembocan sobre el centro de la calle, adoptando formas de dragones y perros de alargados cuerpos.
Concluidos sus estudios, Santos se trasladó a San Fernando a hojear expedientes por si todavía fuese posible intentar acciones reivindicatorias; pero allá, hecho un minucioso análisis de las causas sentenciadas en favor de la mujerona, si comprobó que todo, soborno, cohecho, violencia abierta, había sido asombrosamente fácil para la cacica del Arauca, también descubrió que cuanto se había llevado a cabo contra su propiedad pudo suceder porque sus derechos sobre Altamira adolecían de los vicios que siempre tiene las adquisiciones del hombre de presa, y no otra cosa fue su remoto abuelo don Evaristo, el Cunavichero .
A Curval se le empalmó mucho, se había enardecido asombrosamente por la mañana con Adonis, en la visita de los muchachos, y creyóse que eyacularía al ver las cosas que hacían Thérése y los jodedores, pero se contuvo.
El hombre que entró era corpulento y de estatura mediana, de unos treinta años de edad, completamente rasurado, de cutis cetrino, de maneras melosas e insinuantes y con un par de ojos asombrosamente agudos y penetrantes.
Al término de la velada de dolor, Ángel parecióme de nuevo muy quebrantado, y, como antes de la centella, asombrosamente descarnado.
Por supuesto, si no se hubiese introducido nunca ni el vapor ni los inventos que hicieron posible el sistema de fábricas, habría sido meramente una cuestión de un tiempo más largo antes de que la clase capitalista, procediendo en este caso mediante los señoríos y la usura, hubiese reducido las masas al vasallaje, y derrocado la democracia como en las antiguas repúblicas, pero los grandes inventos aceleraron asombrosamente la conquita plutocrática.
A pesar de los prismáticos, Federal Hill le seguía pareciendo un mundo extraño y fabuloso que encajaba asombrosamente con lo que él describía en sus cuentos y pintaba en sus cuadros.
Llegó, encerróse con la pequeña tabernera, yo lo observaba; la entrevista fue larga, el seductor estuvo asombrosamente patético, la niña lloró, se animó, pareció ser presa de una especie de entusiasmo; éste fue el momento en que los ojos del personaje se inflamaron más y en que pude observar los gestos sobre su calzón.