asombro

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asombro

1. s. m. Acción y efecto de asombrar o asombrarse. estupefacción
2. Persona o cosa que asombra. maravilla
3. no salir del asombro coloquial Indica que, a pesar de la evidencia, uno no termina de creerse o de admitir un suceso determinado.

asombro

 
m. Susto, espanto.
Gran admiración.
Persona o cosa asombrosa.

asombro

(aˈsombɾo)
sustantivo masculino
sensación de sorpresa positiva o negativa El pianista de siete años provocó gran asombro en el público. Con asombro, lo vi robar en la fiesta.
Sinónimos

asombro

sustantivo masculino
1 susto, espanto.
En esta acepción, asombro va quedando hoy en desuso.
Traducciones

asombro

verbazing

asombro

förvåning

asombro

SM
1. (= sorpresa) → amazement, astonishment
lo miró con asombrohe looked at it with amazement o astonishment
para asombro de todos; ante el asombro de todo el mundoto everyone's amazement o astonishment
tener cara o mirada de asombroto look amazed o astonished
no salgo de mi asombroI can't get over it
2. (frm) (= susto) → fear, fright
Ejemplos ?
La criada de lugar no deja de saber también muchos cuentos, y los cuenta con gracia. Los sabe de asombros, de encantos y de amores: y todos éstos son serios.
De boca en boca circuló el rumor. Y la noticia se arremolinó entre asombros e incrédulas miradas. Hubo en varios temores y remordimientos...
Venezolanos: El sol de Carabobo vuelve a iluminar los horizontes de la Patria y de sus resplandores surgirán temeridades como la de las Queseras del Medio, sacrificios como el de Ricaurte, asombros como el de Pantano de Vargas, heroísmos como el de Ribas y héroes como los que forman la Constelación de nuestra grande Epopeya.
Tanto no, del osado presupuesto, revocó la intención, arrepentida, la vista que intentó descomedida en vano hacer alarde contra objeto que excede en excelencia las líneas visuales, --contra el Sol, digo, cuerpo luminoso, cuyos rayos castigo son fogoso, que fuerzas desiguales despreciando, castigan rayo a rayo el confïado, antes atrevido y ya llorado ensayo, (necia experiencia que costosa tant fue, que ícaro ya, su propio llanto lo anegó enternecido)--, como el entendimiento, aquí vencido no menos de la inmensa muchedumbre (de tanta maquinosa pesadumbre de diversas especies, conglobado esférico compuesto), que de las cualidades de cada cual, cedió; tan asombrado, que--entre la copia puesto, pobre con ella en las neutralidades de un mar de asombros...
-Pues entonces, ¿cuál es el que tiene esa casa para no ser habitada?... ¿Tiene asombros? -añadió sonriendo el caballero forastero.
Turgente el goce en mis castillos de antes… la media luna de mi arena vasta va emparedando mis ritmos fragantes y los encierra con su labia casta. Preso en esta lámpara de asombros, sólo espero quien me frote los escombros.
Poseía una cadena de vidrio y perlas falsas, y, llegada la hora, se la colgaría. Con la tenacilla hizo asombros. Onduló su pelo como hiciera un peluquero, no sin haberse recortado antes un flequillo, que atusó con pomada.
Primeramente examina las tierras y su posición; en seguida las leyes del mar que las rodea, sus flujos y reflujos alternos; y después contempla el intervalo que media entre el cielo y la tierra, lleno de asombros, y ese espacio en el que estallan con fragor los truenos, los rayos, el soplo de los vientos y las nubes que lanzan la nieve y el granizo: después de pasear por las regiones inferiores, álzase a las superiores, goza del magnífico espectáculo de las cosas divinas, y recordando su eternidad, camina en medio de lo que fue y de lo que será en todos los siglos.
Y mis pasos… secos mis pasos sin caminos, deshojados en su oleaje, disueltos en los campos de la espera, heridos en tristezas que no sangran, estrujando mis naufragios consumidos en los mares de sorpresas inclementes, desprovistos de alegrías, cansados sus andares en la arena por asombros no previstos en los sueños de mis días reinician por narcóticos proscritos su vaganza apaciguada y me desancla de faros despidiendo la parábola final de una metáfora imposible.
Diríase, al contemplar este asombros espectáculo, que un tósigo mortal, circulando en el aire o levantándose en imperceptibles efluvios de las entrañas de la tierra, había envenenado la atmósfera, y con ella el mundo.
Estaba el rico estrado de dos pedazos de una vieja estera hecha la barandilla, de ricas almohadas adornado en tarimas de corcho, y por de fuera, el grave adorno de una y otra silla, con tanta maravilla, que si un culto le viera, es cierto que dijera por únicos retóricos pleonasmos: «Pestañeando asombros, guiñó pasmos».
Su inquietud sureña de la alucinante Chiapas se impregnó de asombros y malabarismos y la verdad estridentista lo salvó de ser devorado por los zopilotes, según la maldición del manifiesto Actual.