asirse

asirse


verbo pronominal
1. agarrarse de algo o alguien Se asió a la baranda para no caer.
2. no querer o no poder dejar a alguien o algo asirse a un argumento
Traducciones

asirse

afferrare
Ejemplos ?
Los pueblos indios desde el inicio de la colonia, se habían refugiado en su ancestral misticismo, para huir de la dramática realidad, donde el sincretismo religioso fue un elemento que les permitió asirse al nuevo mundo hostil y adverso.
Si en este estado se presentaba el Consejo llamado de Regencia, no sin alguna apariencia de legitimidad, ¿qué mucho es que hubiese pueblos que buscando una áncora de qué asirse en la general borrasca que los amenazaban, adoptasen diferentes sistemas de seguridad, sin oponerse al general de la nación?
Preguntó la causa de aquel sentimiento, y la respuesta que dio Preciosa fue soltar las manos de la corregidora y asirse de los pies del corregidor, diciéndole: -¡Señor, misericordia, misericordia!
Si tienes dueño, a tu dueño te hurta: mi mal te obligue, para que mi ardor aplaques, nieve a que a mi cuello apliques. Yo vi que hurtados a un muro a que pudieran asirse, le repartieron abrazos a un árbol unos jazmines.
Veintisiete años con más mundo que el que descubrió Colón, color sonrosado, ojos de más preguntas y respuestas que el catecismo, nariz de escribano por lo picaresca, labios retozones, y una tabla de pecho como para asirse de ella un náufrago, tal era en compendio la muchacha.
Al fin, se llevó las manos al cuello y violentamente desabrochó la camisa y deshizo el nudo de la corbata. Le vimos tambalearse, agitar las manos en el aire como si quisiese asirse a algo y desplomarse pesadamente en la silla.
Sobre los calcinados escombros, encima de la ceniza, estaba boca abajo el cadáver de Quilapán. Con los brazos abiertos parecía asirse de aquel suelo en una desesperada toma de posesión.
Unos se arrojaron por los corredores al jardín, y otros se descolgaron por las ventanas a la calle, contándose entre los últimos el alcalde Velázquez, que para mejor asirse de la balaustrada se puso entre los dientes la vara de juez.
Qué importa: el náufrago que lucha fatigado con las aguas debe asirse de la primer tabla que se le presente aunque luego las olas turbulentas y encrespadas lo envuelvan de nuevo en sus tumultuosos remolinos.
En cualquier caso yo había tomado las suyas y me estaba aferrando a ellas con un impulso tan instintivo como el que compele a un hombre que se está ahogando a aferrarse y asirse a la cuerda que le es arrojada mientras se hunde por última vez.
Y de pronto, como al que va a ahogarse se le ocurre asirse a un clavo muy delgadillo, ocurriósele a don Zoilo que con «guano» se compran también dientes y pelo.
No está hoy distante aquel conflicto en que la suerte del Estado se fiará a la prudencia y virtudes del Cabildo; y entre tanto, los tiranos que recelosos de su situación como empeñados en conservar el poder que han adquirido, se han propuesto divertir la opinión pública por medio de un cambio aparente en la administración, harían una herida cruel a la patria y un paso gigante en la carrera de sus crímenes, si formando un Cabildo de criaturas del club encontrasen en él la sanción de sus intrigas, o la tabla para asirse en el naufragio que les amenaza.