asirio

(redireccionado de asirios)
Búsquedas relacionadas con asirios: Babilonia, caldeos, persas, sumerios

asirio, a

(Del lat. assyrius.)
1. adj. De Asiria o de su lengua.
2. s. HISTORIA Persona natural de esta antigua región e imperio situado en Oriente medio.
3. s. m. LINGÜÍSTICA Lengua semítica, variante dialectal del antiguo acadio.

asirio, -ria

 
adj.-s. De Asiria.
b. art. Los descubrimientos hechos en Nínive y Khorsabad han revelado la importancia del arte asirio. Sus palacios, en forma de grandes terrazas y galerías, y sus templos, en forma de pirámides truncadas superpuestas, eran de ladrillos recubiertos de piedra. La escultura es notable por los espléndidos relieves, de alabastro o cerámica polícroma, que representan animales, toros alados o figuras humanas de perfil. Los tres palacios asirios por excelencia son los de Assurnasirpal y Senaquerib en Nínive y el de Assurbanipal en Khorsabad.

asirio, -ria

(a'siɾjo, -ɾja)
abreviación
1. cosa que pertenece al antiguo país asiático de Asiria historia y cultura asiria
2. individuo que es oriundo de este país rey asirio

asirio


sustantivo masculino
lingüística idioma hablado en ese país El asirio es una de las lenguas semíticas antiguas.
Traducciones

asirio

assiro

asirio

Assyrische

asirio

Assíria

asirio

الآشورية

asirio

亚述

asirio

亞述

asirio

Assyrian

asirio

アッシリア

asirio

Assyriska

asirio

/a ADJ & SM/FAssyrian
Ejemplos ?
Después del diluvio fue el primer tirano Nembrot, también llamado Bela, primer rey de Babilonia; él dominó sobre los demás sin otro derecho que la fuerza: fue padre de Nino, primer rey de los Asirios, él fue descendiente de Cham, hijo de maldición de Noé.
Los persas observaron la misma política que los asirios. Los romanos tuvieron en tan alto concepto este nobilísimo ejercicio, que muchas veces los cónsules y los dictadores fueron sacados de los surcos del arado para vestir la púrpura u ordenar los ejércitos.
Así que aquel Dios verdadero que no deja de juzgar ni de favorecer al linaje humano, fue el mismo que dio el reino a los romanos cuando quiso y en cuanto quiso, y el que le dio a los asirios, y también a los persas, de quienes dicen sus historias adoraban solamente a dos dioses, uno bueno y otro malo; por no hacer referencia ahora del pueblo hebreo, de quien ya dije lo que juzgué suficiente, y cómo no adoró sino a un solo Dios, y en qué tiempo reinó.
Lo que he dicho de este pueblo y de esta república, entiéndase dicho de la de los atenienses, o de otra cualquiera de los griegos, y lo mismo de la de los egipcios, y de aquella primera Babilonia de los asirios, cuando en sus repúblicas estuvieron sus imperios grandes o pequeños, y eso mismo de otra cualquiera de las demás naciones.
Hasta aquí es lo que me dijo, y a mi, Daniel, me turbaron mucho mis pensamientos, se me demudó el color del rostro y guardé en mi corazón estas palabras que me dijo.» Aquellos cuatro reinos declaran algunos y tienen por los de, los asirios, persas, macedonios y romanos.
Sólo Zoroastro, rey de los Bactrianos, dicen que nació riendo, aunque tampoco aquella risa, por no ser natural, sino monstruosa, le anunció felicidad alguna; porque, según dicen, fue inventor de la magia, la cual le aprovechó muy poco, ni aun contra sus enemigos, para poder gozar siquiera de la vana felicidad de la vida presente, pues le venció Nino, rey de los asirios.
De los tres famosos reinos de los gentiles, uno de los cuales, que era el de los asirios, florecía ya en tiempo de Abraham CAPITULO XVIII.
No sólo han hecho estas proezas, uniéndose muchas en un cuerpo; también ha habido Heroínas, que han arrostrado a los peligros. Jahel mató a Sisara, Judit atravesó sola por medio del exército de los Asirios y mató a Holofernes.
Por aquellas tierras vivían los asirios, que fueron pueblo guerreador, que les ponía a sus casas torres, como para ver más de lejos al enemigo, y las torres eran de almenas, como para disparar el arco desde seguro.
Habiendo, pues, sujetado a sus comarcanos, como con el acrecentamiento de las fuerzas militares pasase con más pujanza contra otras naciones, y siendo la victoria que acababa de conseguir instrumento para la siguiente, sojuzgó las provincias y naciones de todo el Oriente.» Sea lo que fuere el crédito que se debe dar a Justino o a Trogo (porque otras historias más verdaderas manifiestan que mintieron en algunos particulares); con todo, consta también entre los otros escritores que el rey Nino fue el que extendió fuera de los límites regulares el reino de los asirios...
Si las otras naciones que domó y sujetó Nino no adoraban entonces otros dioses, o si tenían los asirios dioses propios que fuesen como artífices más diestros para fundar y conservar Imperios, pregunto: ¿Se murieron, acaso, cuando ellos perdieron igualmente el Imperio?
Respecto a lo que dice de aquella tierra, esto es, de la tierra de Sennaar, perteneciente al reino de Nemrod, salió Asar, que edificó a Nínive y otras ciudades, esto sucedió mucho después, lo cual narra de paso la Escritura con esta ocasión, por la nobleza del reino de los asirios, que maravillosamente dilató y acrecentó Nino, hijo de Belo, fundador de la gran ciudad de Nínive, de quien ésta tomó su nombre, de modo que Nino se llamó Nínive.